THE ARMORY SHOW 2006

Una Mega Vitrina de Tendencias

Por Villasmil, Alejandra
THE ARMORY SHOW 2006

Al igual que Art Basel Miami Beach, el Armory Show se ha convertido en una gran fiesta del arte, alrededor de la cual se planifican otros eventos con la intención de atraer a los coleccionistas y compradores más sofisticados del mundo. Una "mega vitrina" de tendencias y del "quién es quién" en el arte contemporáneo -sobre todo el neoyorquino-, el Armory ha sido también un éxito comercial incluso antes de su apertura, ya que las primeras ventas se materializaron el dí­a 9 de marzo, durante la presentación preliminar a la prensa y el cóctel privado inaugural. En la gala, a beneficio del Museo de Arte Moderno (Moma), se dio cita la crema y nata de la escena del arte contemporáneo internacional, entre ellos Mera y Don Rubell y Rosa de la Cruz. Este año, la feria limitó el número de galerí­as participantes a 154 y se notó un aumento de las muestras individuales de artistas. Algunas de las galerí­as más fuertes de Nueva York no participaron este año, entre ellas Marian Goodman, Tanya Bonakdar, Luhring Augustine y Barbara Gladstone, pero ello no fue en detrimento de una venta total de 62 millones de dólares, un incremento del 37 por ciento respecto de los 45 millones de dólares reportados el año pasado. El número de visitantes, también un récord, fue de 47.000 personas, incluidas celebridades como los actores Dustin Hoffman y Glenn Close, la diseñadora Diane von Furstenberg y los artistas Chuck Close, Tracey Emin y Andrés Serrano. También estuvieron presentes los directores de los museos más importantes de Estados Unidos, y de hecho uno de ellos -que prefirió el anonimato- adquirió una obra de Jennifer Allora y Guillermo Calzadilla expuesta en la galerí­a parisina Chantal Crousel. En el stand de Roebling Hall se mostraron las emblemáticas esculturas de luces de neón del artista chileno Iván Navarro, que con un giro polí­tico recontextualiza la obra del artista minimalista Dan Flavin. La galerí­a mexicana Enrique Guerrero presentó fotografí­as del mexicano Yoshua Okón relacionadas con un irónico performance de persecuciones policiales, y trajo nuevamente este año la obra de Manuel Cerda, pinturas de una aparente belleza inofensiva -un patrón decorativo-, pero que ocultan la cruda realidad que reportan los periódicos. Otros artistas representados en esta galerí­a fueron Diego Medina Rosas, con sus flores-calaveras de cera que aluden a sí­mbolos tanto de vida como de muerte, y Jessica López, con minuciosos retratos de mujeres en pequeña escala. Galerie Lelong presentó fotografí­as del brasileño Hélio Oiticica de la serie Cosmococa/Hendrix-War, así­ como una escultura en metal del artista español Jaume Plensa, pinturas abstractas del cubano Emilio Pérez y fotografí­as de Ana Mendieta de la serie Siluetas. En Kurimanzutto, de México, se exhibió la obra de Gabriel Orozco, Gabriel Kuri, Carlos Amorales y Daniel Guzmán, así­ como una llamativa instalación de tallas de madera de Damián Ortega, representaciones irónicas de "armas de palo". La galerí­a suiza Peter Kilchmann mostró el trabajo de los artistas latinoamericanos Teresa Margolles, Santiago Sierra, Javier Téllez, Francis Alys y Jorge Macchi, quien fue el artista escogido para inaugurar, a finales de abril, un nuevo espacio en México, bajo el nombre Kilchmann Martin. De Téllez se mostró la video-documentación del muy comentado performance Hombre Bala, en el que David Smith Jr., un hombre-bala de profesión, cruza la frontera desde Tijuana a San Diego impulsado por un cañón.

(*) Corresponsal senior en Nueva York de la revista Arte al Dí­a Internacional.