Serpentine Gallery, de Londres, inauguró una exhibición individual de Lygia Pape (1927–2004), organizada conjuntamente por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Projeto Lygia Pape y la galería.
La sobresaliente artista brasileña cuyo trabajo unificó rigor formal y desafiante experimentación explicaba en sus propias palabras su aproximación: “Mi preocupación es siempre la invención. Siempre quiero inventar un nuevo lenguaje que sea diferente para mí y para los otros, también… Quiero descubrir nuevas cosas. Porque para mí, el arte es un modo de conocer el mundo… de ver cómo es el mundo… de llegar a saber del mundo”.
Pape fue miembro fundadora del movimiento neo-concreto, que se dedicó a la inclusión del arte en la vida cotidiana. Su trabajo temprano se desarrolló a partir de un interés en la abstracción europea, pero de cualquier manera ella y sus contemporáneos fueron mucho más allá del simple adoptar un estilo internacional, y empezaron a recurrir a su propia situación local.
El neo-concretismo ha sido visto algunas veces como el comienzo del arte contemporáneo en Brasil, y el trabajo de Pape –enfocado en la fusión de estética, ética e ideas políticas– ha formado una parte importante de la identidad artística de Brasil.
La exhibición presenta obras de toda la carrera de Pape, incluyendo tempranos dibujos y poemas de su período concreto, sus Livros (libros) neo-concretos, y Caixas (cajas) series, así como ballets y performances como Divisor y O ovo (El huevo). Muchos de esos trabajos fueron creados en respuesta a la creciente represión política en los tardíos 60s y reflejan las fuertes visiones críticas de la artista sobre la élite de Brasil. Los últimos trabajos de Pape se enfocan en representación de emoción y sensación, y fueron descritos por Hélio Oiticica –contemporáneo de Pape– como “semillas permanentemente abiertas”.
