Diego Fernando Álvarez y María Paula Álvarez - Mangle

Magnan Metz, New York

La exposición Sinergia/Synergy en la Galería Magnan Metz, Nueva York, presenta una selección de objetos esculturales hiperrealistas confeccionados por los artistas colombianos Diego Fernando Álvarez y Maria Paula Álvarez, conocidos colectivamente como Mangle. Referido a la planta tropical, el nombre Mangle representa acertadamente a las orgánicas formas curvas que aparecen en muchos de los diseños escultóricos en madera del dúo.

Por Claire Breukel
Diego Fernando Álvarez y María Paula Álvarez - Mangle

Sinergia/Synergy comprende esculturas individuales que realizan una transición del mobiliario naturalista a los objetos modelados tecnológicamente. Aunque sus funciones reales varían, estos objetos son reunidos bajo la forma de una instalación cohesiva debido a que tienen en común el material ̶ la madera ̶ y la estética. Esto permite comprender en mayor profundidad la práctica creativa de Mangle, que atraviesa deliberadamente los espacios entre conceptos asociados a la naturaleza y los avances tecnológicos, las bellas artes y el diseño, la carpintería y la escultura, con una precisión casi surrealista.

Conexión 3 (2013) y Lámpara 2, (2013) constituyen acertadas representaciones de un cable eléctrico y una lámpara colocados en la misma forma en que podrían encontrarse en cualquier hogar o estudio. Sin embargo, estos objetos por lo común funcionales, se tornan inútiles en su presente estado como representaciones en madera. Un banco, Caleidoscopio, (2010), está situado en la galería tal como uno podría encontrarlo en un museo; sin embargo, su forma ondulante y sus líneas limpias desafían lo corriente, haciéndolo parecer demasiado precioso para sentarse sobre él. Sledgehammer/Mazo (2013), da la impresión de ser un martillo convencional que se balancea sobre su cabeza de metal, hasta que el ojo nota su mango de cedro que a mitad de camino comienza a abrirse, formando un abanico de madera con la apariencia de una rama seca que se está marchitando.

Aunque sus creaciones son meticulosas, Mangle no aspira a crear reproducciones exactas de estos objetos ̶ un martillo, un enchufe color madera ̶ que se apartan sutilmente de la vida cotidiana, situando al espectador dentro de su medio construido. A esto contribuye el uso constante de madera marrón en bruto que une lo que no tiene función y lo funcional dentro de una instalación sinérgica. La madera trae una historia ̶ fue una vez un árbol vivo ̶ y es un recordatorio de que cada objeto es parte de un ciclo de vida mayor.

Las formas precisas y limpias de Sinergia/Synergy están refrescantemente libres de cargas y pretensiones, permitiendo que los objetos puedan ser apreciados por su belleza. A través de sutil imitación y materialidad, Mangle también se asegura de que su exhibición sea tan ingeniosa como seductora.