Jesús “Bubu” Negrón

Roberto Paradise San Juan, Puerto Rico

Aunque desde niño fue muy creativo, Jesús “Bubu” Negrón − uno de los artistas conceptuales más importantes de su generación en América Latina – no tenía claro “que era eso de ser artista.” Ya estudiando arte en San Juan, lo descubre interviniendo una estatua en bronce en total abandono − escultura del primer campeón mundial de boxeo de Puerto Rico, Sixto Escobar.

Por Manuel Alvarez Lezama
Jesús “Bubu” Negrón

Una de las piernas del boxeador estaba destruida y lo que hizo Bubu Negrón fue literalmente enyesarle la pierna, como si se la hubiese(n) roto. Esta intervención, jocosa y altamente crítica a la vez, fue cubierta por la prensa y el nombre de Bubu Negrón se empezó a conocer. En ese momento nació su pasión por el arte conceptual y el poder combinar, magistralmente, lo que ha definido gran parte de su obra: la combinación de lo lúdico con una critica social y política de profundidades y provocaciones. Pasión, originalidad y profesionalismo que le abren las puertas a sus numerosas exposiciones/proyectos internacionales − que van desde sus cotizados “Colillones” (enormes colillas de cigarrillos, hechas con colillas de cigarrillos tirados a la calle, hasta intervenciones en pequeños pueblos en Centroamérica. Luego vienen su invitación a Art Basel-Miami (2003), la Trienal Poligráfica de San Juan (2004), su “Rosa tecata” (una flor gigantesca hecha con cartón y hojas de plátano, como la que hacen en pequeña escala los drogadictos en San Juan para vendérselas a los turistas y poder comprar su “cura” o dosis del momento), presentada, al lado de la rosa de Pistoletto, su participación en la primera Torino Triennale Tremusei, Turín (2005), el proyecto final de su residencia en Utrecht, Holanda, fines del 2005, donde interviene cientos de bicicletas, forrándolas con tape fluorescente y haciéndolas transitar de noche por la ciudad, su “Pica” puertorriqueña (una máquina de apostar que hace que corran unos pequeños caballos de carrera como si estuvieran corriendo en un hipódromo), exhibida primero en Puerto Rico y luego en Art Basel- Suiza (2006), una merecida invitación a participar en la Bienal del Whitney (2006), donde el artista toma una mesa de un vendedor africano de los que venden artesanías fuera de los museos y un carrito de venta de hot dogs y los coloca bajo el título de Honoris causa, y hasta su alfombra de colillas de cigarrillos en la Bienal de Sharijah, de los Emiratos Arabes Unidos (2007) .

Como vemos, dentro de lo lúdico y la critica social, Bubu Negrón (Arecibo-Barceloneta, PR, l975) saca de contexto lo cotidiano, lo que revela la vida del hombre común y el mundo tan inhumano e injusto en que vive, presentándolo en los espacios elitistas de las ferias de arte y bienales de importancia.

En estos tiempos difíciles, Bubu, quien también es músico, no se ha dado por vencido y ha sido jardinero y recientemente dibujó más de 400 extraordinarias miniaturas de cosas cotidianas que se vendían por $100. El artista no se ha olvidado de su propuesta y en su reciente exposición en la Galería Roberto Paradise (de Francisco Rovira), bajo el título de “Jackpot Series” – y dialogando con la PICA que presentara en Art Basel-Suiza (con Francisco Rovira de Galería Comercial) en 2006 nos presenta una serie de máquinas de apostar intervenidas (las que se ponen en distintos comercios, no las de los casinos), Local Slot Machines, y un Piano Bar. El artista explica que la vida de un artista (y la de muchos coleccionistas) es como un enorme, brutal y constante juego de azar.

Y es que otra vez Jesús “Bubu” Negrón quiere demostrarnos que no sólo es testigo y critico de la realidad que lo/nos rodea, sino que también es testigo de la condición humana y un excelente cronista y poeta visual.