Abraham Cruzvillegas: Empty Lot. Tate Modern, Londres

Cruzvillegas se plantea el ejercicio de transformar la sala de turbinas como una posibilidad única de compartir varios de sus intereses en una sola acción.

Por Álvaro de Benito Fernández
Abraham Cruzvillegas, Empty Lot, 2015. Madera, técnica mixta. Dimensiones variables Photo credit: Andrew Dunkley.

Escenario ya conocido por Shibboleth, la célebre intervención de Doris Salcedo en 2007, la Turbine Hall de la Tate Modern londinense inaugura programa de comisionado de la mano de un conocido fabricante automovilístico surcoreano. Más allá de mercantilismos, el compromiso de la pinacoteca londinense con las intervenciones y los site-specific sigue vigente y se certifica en esta primera acción del programa a cargo de Abraham Cruzvillegas (Ciudad de México, México, 1968).

Consolidado desde los noventa como una de las figuras clave de la escena artística mexicana, Cruzvillegas se plantea el ejercicio de transformar la sala de turbinas como una posibilidad única de compartir varios de sus intereses en una sola acción. La creación de elementos escultóricos con cierto trasfondo arquitectónico vuelve a ser la base de Empty Lot, un enorme entramado de maderas en la que se materializan varios de los elementos sobre los que pivota la trayectoria del mexicano, desde su interés por la autoconstrucción hasta su activismo a través de la jardinería de guerrilla de Liz Christy. 

Así, la construcción de triángulos de madera como elemento arquitectónico en la que se sustenta el elemento más estructural de esta intervención parte de la teoría del urbanismo informal, más en su aspecto conceptual de creación y cambio que en el meramente formal. Esa construcción irregular sujeta siempre a modificaciones, demoliciones o ampliaciones aparece quizá oculta bajo un aspecto más propio del suprematismo y su interés por las formas geométricas fundamentales, pero sirve al mismo tiempo de contenedor de semillas, auténticas protagonistas de ese cambio conceptual por el que siempre ha demostrado interés Cruzvillegas y que sí se vincula con lo orgánico de la urbanización informal, con su interés por la agricultura y, en definitiva, con su línea discursiva de los últimos años.    

Escenario ya conocido por Shibboleth, la célebre intervención de Doris Salcedo en 2007, la Turbine Hall de la Tate Modern londinense inaugura programa de comisionado de la mano de un conocido fabricante automovilístico surcoreano. Más allá de mercantilismos, el compromiso de la pinacoteca londinense con las intervenciones y los site-specific sigue vigente y se certifica en esta primera acción del programa a cargo de Abraham Cruzvillegas (Ciudad de México, México, 1968).

 

Consolidado desde los noventa como una de las figuras clave de la escena artística mexicana, Cruzvillegas se plantea el ejercicio de transformar la sala de turbinas como una posibilidad única de compartir varios de sus intereses en una sola acción. La creación de elementos escultóricos con cierto trasfondo arquitectónico vuelve a ser la base de Empty Lot, un enorme entramado de maderas en la que se materializan varios de los elementos sobre los que pivota la trayectoria del mexicano, desde su interés por la autoconstrucción hasta su activismo a través de la jardinería de guerrilla de Liz Christy.

 

Así, la construcción de triángulos de madera como elemento arquitectónico en la que se sustenta el elemento más estructural de esta intervención parte de la teoría del urbanismo informal, más en su aspecto conceptual de creación y cambio que en el meramente formal. Esa construcción irregular sujeta siempre a modificaciones, demoliciones o ampliaciones aparece quizá oculta bajo un aspecto más propio del suprematismo y su interés por las formas geométricas fundamentales, pero sirve al mismo tiempo de contenedor de semillas, auténticas protagonistas de ese cambio conceptual por el que siempre ha demostrado interés Cruzvillegas y que sí se vincula con lo orgánico de la urbanización informal, con su interés por la agricultura y, en definitiva, con su línea discursiva de los últimos años.