Jorge Gamarra Retrospectiva: materia/forma/símbolo

Fundación Osde Buenos Aires

La muestra conmueve por el tratamiento paciente y laborioso de la madera, el granito y el acrílico, por el resultado de ese trabajo que logra piezas de una presencia y significación notable, por la coherencia en su recorrido de 51 años en  la escultura en relación con la materia, la forma y el símbolo.

Por Laura Casanovas
Jorge Gamarra  Retrospectiva: materia/forma/símbolo

El conjunto de obras que integran la retrospectiva del escultor argentino Jorge Gamarra (Buenos Aires, 1939), en el Espacio de Arte de la Fundación Osde, conmueve: por el tratamiento paciente y laborioso de la madera, el granito y el acrílico, por el resultado de ese trabajo que logra piezas de una presencia y significación notable, por la coherencia en su recorrido de 51 años en  la escultura en relación con la materia, la forma y el símbolo. Estos últimos tres términos forman parte del título de la presente retrospectiva –la tercera en su consagrada carrera–, que reúne 93 obras. “Heredero de la tradición de la serie del arte geométrico, admirador de las formas industriales, el artista agota una idea experimentando con ella en sutiles variantes y distintos materiales”, señala María José Herrera, curadora de la muestra, quien agrupó las obras en cuatro núcleos que eluden el orden cronológico. En “Acciones sobre la materia” encontramos cilindros de granito arqueados, grandes superficies de piedra dobladas, bloques de madera comprimidos, que logran transformar a los materiales en blandos ante nuestra mirada. En otro núcleo están los fósiles que el artista crea, cuyos objetos fosilizados son cinceles, hachas, serruchos, compases – en muchos casos monumentalizados– en otra ficción a través de la cual destaca y rinde homenaje a sus herramientas de escultor. También lo monumental aparece en primer plano en el conjunto de obras con forma circular, que aluden a círculos solares, cintas y otras imágenes de contenido simbólico vinculadas a antiguas representaciones religiosas y formas arquitectónicas. Otro núcleo representa a la línea como tema, la cual asciende, en piedra o madera, mientras se ondula con sensualidad. En todos los casos, como sostiene el propio artista, se trata de “formas simples, orgánicas o similares a primitivas realizaciones humanas” en las que predomina la síntesis formal. Así, a través de distintos artificios – la amplificación del gesto, la alusión a tiempos remotos, la conversión de objetos actuales en fósiles, entre otros– pone en primer plano a la materia. Y, a su vez, consigue que en ella convivan lo duro y lo blando, lo brilloso y lo opaco, lo pequeño y lo monumental, lo cotidiano y lo trascendente. De esta forma, Gamarra logra, en sus propias palabras, “hacerle decir al material aquello que le es imposible”. Un desafío sólo posible mediante su gran talento, trabajo y sensibilidad artística.