Lucía Pizzani: A Garden for Beatriz. Cecilia Brunson Projects

La exposición de Lucía Pizzani en Cecilia Brunson Projects muestra un conjunto de cuatro trabajos en torno a la relación entre naturaleza, género y materialidad.

Por Alba Colomo
Vista de la exposición A Garden for Beatrix. Cecilia Brunson Projects. London. Foto: Patrick Dodds

Beatrix Potter fue una científica e ilustradora inglesa que investigó la reproducción y taxonomía de los hongos. A pesar de haber desarrollado importantes teorías biológico-reproductivas, su trabajo científico nunca pudo ser llevado a cabo de forma profesional debido a su condición de mujer. Partiendo de este hecho, la exposición de Lucía Pizzani (Venezuela, 1975) en Cecilia Brunson Projects, A Garden for Beatrix (Un Jardín para Beatrix), muestra un conjunto de cuatro trabajos en torno a la relación entre naturaleza, género y materialidad.

La obra que da título a la muestra es una serie de esculturas de cerámica y obras sobre papel entre las cuales se encuentran dibujos antiguos, fotografías e ilustraciones de la misma Potter, re-trabajadas e integradas en un gran mural. Sin un principio ni fin claramente definidos, la instalación, realizada específicamente para el espacio, adopta una forma rizomática en la que los organismos sobresalen de la pared adoptando una forma escultórica como si tuvieran vida propia. Es un trabajo inmaculado, perfectamente montado, preciso y muy evocador.

Titulada con la misma categorización del archivo del que la artista ha sacado las imágenes; Unidentified Women (Mujeres no identificadas) es un conjunto de fotografías proyectadas en pared que muestra retratos de mujeres de finales del S.XIX, que, con el paso del tiempo, han sido cubiertas de hongos. Esto no hace sino reiterar el anonimato de las protagonistas, convirtiendo sus siluetas en formas fantasmagóricas abstractas. Con un ritmo pausado, las imágenes pasan en silencio aunque a su lado hay dos pares de audífonos en los cuales se narran fragmentos de noticias de medios de comunicación de diferentes países sobre “mujeres no identificadas”. De forma sutil pero directa, la historia es traída al presente para hacernos recapacitar sobre la obligación al recuerdo.

Haciendo uso de la técnica fotográfica del colodión húmedo, inventada a finales del S.XIX y hoy casi obsoleta, Sagrario es la última de las series en la muestra. Un conjunto de placas fotográficas retratan unos escenarios en los que los protagonistas son unos cuerpos de tela estampada con plantas de fondo que bien podrían parecer bodegones pictóricos. Más allá de la quietud y la escenografía, las formas de estos organismos evocan movimiento y mutación; como si algo estuviera a punto de emerger de su interior.

La exposición A Garden for Beatrix (Un Jardín para Beatrix) rinde un bello homenaje a Beatrix Potter y a todas las mujeres que pasaron desapercibidas por los anales de la historia. Haciendo uso de la intimidad que provee el espacio, situado en casa de la curadora Cecilia Brunson, Lucía ha sabido generar un ambiente poético y acogedor donde no sólo hay cabida para lo político, sino que lo emana por sus cuatro paredes.