Graciela Hasper

Ruth Benzacar. Buenos Aires
Por Victoria Verlichak

El interés de Graciela Hasper (Buenos Aires, 1966) por hablar de los problemas de la pintura fue evidente desde que comenzó a exhibir obra en 1989. Entonces, Hasper tomó ciertas tradiciones del minimalismo norteamericano, de las vanguardias constructivas, del arte concreto argentino, y alumbró otras posibilidades de sentido. A partir del 2000, Hasper aparece inventando tramas que percibe en la naturaleza, la calle, los bazares, diseños anónimos, y que reaparecen irreconocibles y de manera nada azarosa en pinturas y fotos. Por momentos, se va de la tela y no sólo pinta sobre imágenes de arquitecturas, sino que crea diseños sobre pisos y baldosas, paredes y azulejos.

Nudo de autopista, 2007-2010. Photograph, 12.2 x 21.6 in. Fotografía, 31 x 55 cm.

La actual muestra se centra en el hipnótico video “Nudo de autopista”, que en blanco y negro repite el fluir del tráfico alrededor de la confluencia de varios brazos de la autovía de la decaída zona de Constitución. Un conjunto de fotos del video (con poco tráfico y ausencia de personas) muestran columnas, sostenes de la autopista, intervenidas por pintura de colores, acción que se repite en las columnas de la galería. En algunas de las sugerentes pinturas exhibidas continua el movimiento serpenteante de la cinta de asfalto que se ve en el video, con colores más claros que los que utilizaba con anterioridad, como lo atestigua la presencia de una obra de 1996. La muestra incluye acuarelas y el readymade, el objeto Libro pinta bien, con hojas de colores serigrafiadas.