Valeska Soares

Eleven Rivington, New York
Por Laura F. Gibellini

Tres enormes lienzos de Valeska Soares ocupan las tres paredes fundamentales de Eleven Rivington – enlazando con su extensiva muestra en la galería Fortes Vilaça de Sao Paulo.

Valeska Soares

Tres lienzos de lino crudo con composiciones geométricas, reticulares, formadas por collages de tapas y cubiertas de libros organizados como si de índices de color y de textos se tratase. La serialización, la construcción, la repetición y la creación de índices que actúan a diferentes niveles de comprensión y de interpretación se encuentran en la base de todos ellos. Primeras ediciones provenientes de la colección personal de la artista, los libros se liberan en los lienzos de toda representación jerárquica, generando nuevos sentidos y relaciones entre si − e introduciendo diferentes niveles de lectura y representación. Las narrativas y las asociaciones que emergen de las telas dependen de cada espectador y abundan en la sensualidad del objeto encontrado y en el interés narrativo y poético de la artista.
Obras de Sartre conviven con la Metamorfosis de Kafka o con trabajos de Carlos Fuentes. Tennessee Williams dialoga con George Orwell, Karl Schapiro o Kenneth Patchen mientras que Thomas Mann lo hace con Mary MacCarthy o Mitchel J. Henderson. Como manchas gráficas en una página, las cubiertas de libros no proponen un sentido lineal de lectura, sino que el recorrido aleatorio hace emerger imágenes mentales, abstractas, narrativas paralelas inducidas por la musicalidad y las asociaciones que los libros producen.
Existe en todo ello un juego sobre la experiencia, la percepción y la memoria, pues los libros condensan no sólo una historia en sus páginas, sino otra derivada de su existencia, de su ser objeto – que se ligan, a su vez, a la propia vida de la artista como coleccionista. Así Soares explora en la complejidad de la memoria y la identidad individual y colectiva, subvirtiendo el uso del propio libro.
Soares utiliza en su obra objetos encontrados o coleccionados que recogen tiempo, memoria y experiencia y los manipula subvirtiendo su uso original. La literatura es además un tema recurrente en su obra. Textos de Calvino o de Barthes han servido de materia prima e inspiración para grandes instalaciones y piezas escultóricas. Así la artista reconstruye la estructura física y narrativa de los textos, cuestionando su naturaleza lineal y acercándose más a la poesía y al objeto.
Es el caso de otro grupo de obras, Edits, que acompaña las pinturas. En ellos la artista edita el texto Fragmentos de un Discurso Amoroso de Roland Barthes mediante manchas negras que omiten partes del texto. Se crea así una especie de poesía concreta personal donde Soares explora la idea del texto como imagen − apelando a su vez a cuestiones relacionadas con la memoria y el olvido.
El trabajo de Soares está incluido en colecciones fundamentales como las del Hirshhorn Museum and Sculpture Garden en Washington, el Guggenheim Museum de Nueva York, el Carnegie Museum of Art de Pittsburgh o la Tate Modern de Londres. Además ha participado en bienales como la de Sharjah, San Pablo y Venecia.