"PROJETO CHERNOBYL": UN DISCURSO SOBRE LA VIOLENCIA INVISIBLE

La galería de la Americas Society en la ciudad de Nueva York inaugura Alice Miceli: Projeto Chernobyl, un proyecto fotográfico de la artista brasileña Alice Miceli (1980) que explora los efectos de la crisis nuclear en la ciudad ucraniana. Bajo la curaduría de Gabriela Rangel ―directora artística del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA) y directora del departamento de Artes Visuales en la Americas Society― y Diana Flatto ―curadora asistente de la Americas Society―, la exposición exhibe treinta radiografías que documentan los residuos invisibles de la explosión.

Por Matías Helbig
"PROJETO CHERNOBYL": UN DISCURSO SOBRE LA VIOLENCIA INVISIBLE

Las imágenes producidas por Miceli están fechadas en el periodo 2006-2010, a veinte años de la tragedia de Chernóbil. Con el propósito de añadir una visión más completa de los impactos de la explosión nuclear en la ciudad, tanto a nivel social como ambiental, la artista desarrolló una técnica fotográfica con la capacidad de registrar la radiación gamma ―tipo de radiación electromagnética que producen las explosiones nucleares. De esta forma, Projeto Chernobyl agrega, desde un lenguaje absolutamente nuevo, un archivo sui generis respecto de uno de los sucesos más impactantes del siglo XX. Un archivo donde el impacto invisible se vuelve imagen.

"En Chernóbil, donde la condición hegemónica del ambiente está dada por la contaminación radiactiva, que además no es perceptible por nuestros sentidos, la pregunta del proyecto se convirtió en: '¿Cómo mirar y a través de qué medios?'", explica Miceli. " Veo el acto de caminar por espacios impenetrables como una forma de resistencia. No está tolerando ninguna de las acciones que crearon estos espacios; por el contrario, es una forma de contraataque que los enfrenta. Estoy tratando específicamente de acceder y ofrecer un punto de vista desde dentro de la tierra que ha sido ocupada ", agrega.

El proyecto fue realizado a lo largo de cuatro años en los que Miceli ingresó en la zona de exclusión de Chernóbil. Dado al impacto que tiene la radiación sobre cualquier organismo vivo, la producción de las fotografías se vio obligada a desarrollarse en periodos aislados. El lenguaje adoptado para representar la tragedia encarna la hostilidad del ambiente y su ocupación: Miceli cruza la disciplina documental con el lenguaje visual de la fotografía artística y construye una narración imprescindible para comprender el grado de violencia de los sucesos que llevaron a la tragedia de Chernóbil.

     

               

La producción artística de Alice Miceli gira constantemente en torno a la interpelación de geografías dañadas por estructuras de poder humanas. “Ella tiene un nicho muy específico dentro de su investigación que se ubica en cuestionamientos dirigidos hacia el impacto de la biopolítica en nuestros cuerpos”, sostiene Gabriela Rangel. “Es una de las pocas artistas preocupadas por la militarización del mundo en las sociedades contemporáneas, tanto a nivel físico como mental”, afirma.

Por último, es importante observar el trabajo de la artista brasileña como un discurso complementario al de artistas contemporáneos como Adrián Villar Rojas, Lara Almarcegui, Tomás Saraceno o Julian Charrière, cuyas obras surgen a partir del concepto de Antropoceno, la apropiación y explotación de los recursos naturales y el abuso de las estructuras privadas y estatales dentro de ese contexto. Es en ese marco que el trabajo de Miceli le pone voz a la violencia de los órdenes políticos y a la gestión indiscriminada de estos respecto de las comunidades (humanas y no humanas) que habitan sobre las regiones que operan.