ARCOmadrid 2020: PROYECTOS ULTRAVIOLETA, STAND DESTACADO DE LA SECCIÓN DIÁLOGOS

En el marco de la sección Diálogos, ARCOmadrid hizo entrega del I Premio Iberia a la plataforma guatemalteca Proyectos UltraVioleta por la obra de Hellen Ascoli y Naufus Ramírez-Figueroa.

En función a las diez galerías seleccionadas por los curadores Agustín Pérez Rubio Y Lucía Sanromán para participar dentro de la sección Diálogos, el I Premio Iberia fue entregado a Proyectos UltraVioleta, una plataforma de arte contemporáneo guatemalteca que exhibe a lo largo de ARCOmadrid las obras de Hellen Ascoli (Ciudad de Guatemala, 1984) y Naufus Ramírez- Figueroa (Ciudad de Guatemala, 1978). El jurado, constituido por el director del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona, Ferrán Barenblit, y la reconocida curadora independiente Andrea Pacheco, destacó la propuesta exhibida por Proyecto UltraVioleta: un diálogo centrado en la presencia del cuerpo y la identidad.

Por Matías Helbig
Photo courtesy of Proyectos UltraVioleta

Representada en la feria por el co-fundador de la plataforma, el artista Stefan Benchoam (Ciudad de Guatemala, 1983), la propuesta de Proyectos UltraVioleta consta de seis obras desarrolladas por dos artistas locales que viven en el exterior.

Por un lado, el videoarte Mimesis of Mimesis ― obra inspirada en la pintura Mímesis, de la artista surrealista Remedios Varo (España, 1908-1963) ― y la escultura Estante con frascos de medicamentos, ambas producidas por Ramírez-Figueroa, reflexionan directamente sobre los conflictos que devienen de la cosificación del cuerpo. En el primer caso, el artista presenta un video breve que muestra el interior del Royal Tropical Institute de Holanda ― instituto que tuvo su apogeo durante el periodo colonialista ― con un montón de sillas y empapelados apilados y desenfundados para luego exhibirse a él mismo, desnudo y abotonado como si fuera parte del mobiliario. En cuanto a la escultura, se trata de la reproducción de un estante de baño rosado repleto de frascos medicinales y una pierna que forma parte del estante. De esta manera, Naufus “expone la vulnerabilidad del cuerpo”, explica Claudia, quien representa el stand junto a Benchoam. Víctima del exilio por los conflictos bélicos de su país, Naufus Ramírez-Figueroa manifiesta las diferencias de su cuerpo como una consecuencia política. 

Bajo otros ejes de trabajo, Hellen Ascoli presenta tres obras que toman una práctica prehispánica autóctona de su región, el telar de cintura, para manifestar la relevancia del cuerpo en la constitución del arte, ergo, de la cultura. Tres de las cuatro piezas de Ascoli (de las cuales una de ellas, A veces el cielo se abre, fue galardonada con el XIII Premio Illy Art Sustain) toman su nombre de un poema de su autoría: La Letanía del Volcán. Así, la artista piensa la doble naturaleza que posee la identidad guatemalteca, constituida en torno a la presencia de volcanes, estructuras geológicas que son normalizadas y vueltas “decorado” del paisaje local y que a su vez representan potenciales usinas destructivas que permanecen latentes en la cotidianeidad.

Con relación a esta reflexión que hace Ascoli, dialoga perfectamente su obra Los que nos recuerdan que el cambio son la única constante. Una serie de tejidos verticales suben y bajan mediante un mecanismo electrónico aleatorio. La impermanencia y la condición dinámica son representadas aquí, paradójicamente, como lo único permanente. Como describe Juan José Saer en su cuento Lo Visible: “Tomar conciencia de esa sucesión es lo que le da sentido al mundo, no el sentido que preferiría nuestro deseo, sino el de las cosas como son”.