Studio R & R: Ceci n'est pas happening. Monoambiente. Buenos Aires

La muestra no fue un happening pero sí sucedió:un proyecto de arquitectura de la emoción plasmado como fiesta portátil gracias al abracadabra que completó la decoración sonora.

Por Carolina Muzi
Instant Happiness, Rosario Marquardt & Roberto Behar, R & R Studios 2015. Photo / Foto Manuel Ciarlott

Si en los sueños y en la felicidad el deseo tiene dos de sus motores más potentes, lograr un instrumento que atrape estas ínfulas podría alistar como el más complejo y sublime desvelo proyectual, el desafío para una arquitectura metafísica.

Las culturas nativas lo intentaron con los dream catchers, objetosque operan en el plano vertical suponiendo que los sueños circulan como aires. Con un background contemporáneo heterogéneo, la obra Instant Happiness –primer desembarco del studio R & R en la Argentina–, redobló la apuesta: un instrumento tridimensional atrapador de los múltiples estímulos que componen la alegría, una cajita de felicidad proyectada para albergar a personas activadas  desde la espacialidad, el color y el movimiento.

El aroma a polímero llega leve, entre estimulante y adormecedor, hasta la vereda y bien entrada la calle, donde la gente conversa, ríe, bebe y parece ondear con movimientos suaves en un rincón porteño de la Chacarita. Desde la esquina nocturna se divisa una fiesta, sobre un lateral del mítico barrio Los Andes, testigo histórico del origen de la vivienda obrera en la Argentina. El muro ladrillero refuerza la ensoñación colorida que emana de Monoambiente, la petite galería del diseñador Martín Huberman.

Desde la misma soltura que caracteriza su edición editorial, Tomás

Powell realizó la curaduría de Ceci n’est pas happening, la muestra que no fue un happening pero sí sucedió:un proyecto de arquitectura de la emoción plasmado como fiesta portátil gracias al abracadabra que completó la decoración sonora.

Powell articuló en los escasos 20 m2 que conforman esta microgalería, un proyecto que logra explicar en los cruces etimológicos de las palabras happening y happiness a partir de la palabra hap (suerte o chance, posibilidad de que algo ocurra). “En el mundo anglosajón la felicidad está ligada, íntimamente, a la posibilidad de que las cosas sucedan; una interpretación especialmente cierta para las actividades proyectuales”, señala.

Con base en Miami, el estudio R&R, integrado por los arquitectos y artistas visuales Rosario Marquardt y Roberto Behar, tiene un abordaje y alcances difíciles de clasificar. Capaz de diseñar espacios y situaciones golosina para un museo, una galería, una plaza o un enclave urbano, los imaginarios transdisciplinarios de R & R estimulan puntos neurálgicos de la memoria social emotiva, como si hicieran acupuntura social con el arte, la arquitectura y el urbanismo. “Lo que hacemos son como souvenirs de un mundo alternativo aún por construir”, dicen.  Tripulantes de un background nutrido, el impulso de la formación heurística de Gastón Breyer en los años 80 argentinos, vuelve a brillar en esta propuesta nómade, que corporiza una utopía posible de crecer a lo público: una fiesta en kit para armar. Reaparece el leit motiv de las cortinas plásticas, que la dupla hace fabricar bajo colores que bautizaron celeste Racing o rosa mexicano. En la muestra porteña son 2.000 los metros de cintas que componen el perímetro del espacio y rozan los cuerpos: una trama que la memoria registra en la piel asociada a las carnicerías, los almacenes y los veranos, cuando se las coloca para que no entren ni el calor ni las moscas. Alumbran los recuerdos la genealogía kermessiana de las bombitas de luz y los banderines, íconos de la decoración popular. En Instant Happiness el papel picado y la música imponen movimiento en el perímetro de cortinas, un andar alegre de encuentros en el espacio invoca el espíritu de lo que finalmente sucede: una fiesta analógica, ultrapop y low tech. Bajo el concepto de decoración musical, Soledad Rodríguez Zubieta (a.k.a SRZ) controlbailables nto conorao n e l espacio banismo. intas formando el peri,e  los que hacen bailar a cualquiera: de nancys Rubias cieró la dimensión sonora con el diseño de un playlist de hits bailables imbatibles: de Hercules Love Affair a Charly García, el sonido atravesó  buena parte del siglo XX y XXI reforzando esa idea de Remo Erdosian  –el personaje de Roberto Arlt en Los siete locos – que tanto sobrevuela el proyecto:  “La  alegría es lo más importante”.