LATINOAMÉRICA REFUERZA EL DISCURSO CRÍTICO DE LA BIENAL DE CERVEIRA
La XXIV Bienal Internacional de Arte de Cerveira consolida su apuesta por un arte contemporáneo instrumental en la crítica con una amplia participación latinoamericana que explora el territorio, la memoria y la identidad.
La Bienal Internacional de Arte de Cerveira reafirma su voluntad de consolidarse como uno de los encuentros de arte contemporáneo más relevantes de Portugal. En su XXIV edición, la organización, bajo la dirección artística de Mafalda Santos, propone reflexionar sobre las tensiones que atraviesan el mundo contemporáneo bajo el lema Territorios sin Fronteras. Bajo esta premisa, se pretende invitar a repensar las fronteras culturales, identitarias y políticas desde las prácticas artísticas que cuestionen las narrativas hegemónicas.
De esta manera, y alejándose de la constricción de los límites geográficos, se procura una exploración más precisa de la pertenencia, la memoria y el desarraigo. En consonancia con el enfoque pretendido desde el comisariado, esta edición se ha orientado en lo técnico a un amplio rango de lenguajes. Además de las propuestas más habituales de instalaciones, video y performance, se ha otorgado espacio a las prácticas espaciales e híbridas que incorporan tecnologías digitales y procesos experimentales. Así, la Bienal de Cerveira reafirma en esta edición su intención de convertirse, definitivamente, en un espacio de convergencia de diferentes narrativas y discursos artísticos que replantean las categorías tradicionales de lo hegemónico y lo periférico.
La participación latinoamericana adquiere una relevancia particular en la nómina de artistas que contribuyen a las numerosas actividades expositivas. A la fuerte presencia de artistas brasileños, como Aléxia Delorme, Carlos Nunes, Edileuza Penha de Souza, Fabiano Fernandes, Maura Grimaldi, Manoel Quitério, Renan Marcondes, Thiago Rocha Pitta y Efrain Almeida, se unen las prácticas de la ecuatoriana Isabel Llaguno A., las de la hispanovenezolana Valentina Alvarado Matos y de la peruana Violeta Quispe de Sarhua.
En conjunto, la apuesta por estos artistas pone de relieve una producción artística que aborda el territorio como construcción histórica, afectiva y política y no únicamente como espacio físico. Sus obras analizan los procesos migratorios y el cuestionamiento de la herencia cultural, la resistencia y la memoria colectiva. Al incorporar esas experiencias que señalan los sustratos de la decolonización, la emigración o el recuerdo, el conjunto refuerza el plano crítico de la Bienal, aportando perspectivas que alientan las narrativas alternativas sobre las transformaciones sociales contemporáneas.
La Bienal también refuerza el reconocimiento de varias de estas propuestas mediante la adquisición de tres obras: Dobrar mapas, erguer cantos (2026), de Maura Grimaldi (São Paulo, Brasil, 1988); cada gesto (2024), de Valentina Alvarado Matos (Maracaibo, Venezuela, 1986); y KAYPIN CHACHKANKI (I EXIST HERE) (2025), de Violeta Quispe de Sarhua (Sarhua, Perú, 1959). Estas adquisiciones ponen de manifiesto el interés del jurado por las prácticas que exploran la cartografía desde el gesto cotidiano y afectivo y, en algunos casos, por la reafirmación de la identidad indígena como acto de resistencia.
La XXIV Bienal Internacional de Arte de Cerveira se desarrolla hasta el 30 de diciembre en el Fórum Cultural de Cerveira, el Museo Bienal de Cerveira, el Convento de San Payo y otros espacios públicos y culturales del municipio de Vila Nova de Cerveira (Portugal).

