CLAUDIO CORREA: SUPERANDO UNA RESISTENCIA

Por PÍA CORDERO, INVESTIGADORA Y CURADORA DE ARTE | enero 25, 2022
CLAUDIO CORREA: SUPERANDO UNA RESISTENCIA

Seis tabletas efervescentes con los rostros tallados de ídolos del fútbol internacional: Diego Maradona, Gerard Piqué, Cristiano Ronaldo, Alexis Sánchez, Lionel Messi, Zinedine Zidane y Marcelo Bielsa. Los rostros se disuelven en agua. El sonido de la efervescencia, más bien, de la Disolvencia, es amplificado, mientras los rostros de los ídolos se desintegran hasta transformarse en el sonido de una multitud en un estadio que grita: Gooooooool!.

Disolvencia (2021) y De chilena (2021) son los videos que el artista chileno Claudio Correa ha exhibido en el festival de video arte Loop Barcelona 2021 y en la XV Bienal de Artes Mediales en el Museo de Arte Contemporáneo de Chile hasta marzo del 2022. Temas tales como cuerpo, violencia y poder han sido problematizados por el artista desde la instalación y el arte objetual. Desde hace dos años Correa desarrolla una nueva investigación en base al slapstick,tipo de comedia caracterizada por gags cómicos que estetizan la violencia, reinterpretando dos de las más importantes referentes de la cultura de masas, el imaginario futbolístico y el imaginario católico.

 

De chilena refiere a la acrobacia futbolística «chilena», movimiento por el cual el futbolista, flotando en el aire, golpea el balón con una de sus piernas. El video muestra un futbolín, cuyas barras metálicas con pequeños jugadores son movidas por un grupo de personas. Uno de los jugadores expulsa el balón fuera del espacio de juego. El balón golpea una raqueta, cuya superficie tiene pintada la cara de Cristo con una corona de espinos. El mismo plano se repite. La pelota golpea una y otra vez el rostro para retornar al futbolín, donde se han dispuesto figuras de Cristo en vez de pequeños jugadores.

En un mundo apocalíptico post pandemia, el periplo del juego destaca el problema del creciente rechazo de las diferencias sexuales, culturales y políticas en la sociedad contemporánea. Una insensibilidad impulsada por grupos neofascistas que plantean la idea de una realidad homogénea e inmóvil, privada del azar y de posibilidades de acción. Como observó el politólogo Sami Näir ante la crisis del libre mercado la ideología neofascista tiene como cabeza de turco al inmigrante y: «Sostiene una concepción pura de la nación (biológica, cultural o histórica), un rechazo visceral al mestizaje, y manifiesta un temor patológico frente a la evolución de los usos culturales (de ahí su homofobia y antifeminismo)».

 

Tal crisis tiene como víctima no sólo al inmigrante, sino también al aficionado del fútbol. Los equipos son valorados a partir del producto, sin considerar si sus victorias fueron realmente merecidas. De ahí la perversión del juego. Podemos tomar las obras en función de la productividad, es decir, desde el mercado y su poder absorvente, donde se revela la precarización del trabajo, cuya cara visible es el uso del trabajador como mero paquete de horas. En una entrevista a Marcelo Bielsa, actual manager del Leeds United, «el loco» -como así se le conoce- observaba que el actual mundo del fútbol es copia del mundo de los empresarios. Los empresarios toman del fútbol a los aficionados como los miles de operarios que tienen trabajando. ¿Cuál es la diferencia entre ambos? Un operario trabaja, mientras que un aficionado siente. En el mundo del arte sucede algo similar. «Grande, colorido, caro ... muy inteligente. Vida de ocio ... ¡con tenis, amigos, viajes, baile, teatro!» mencionan Rata y Oso -los personajes del film La mínima resistencia (1981) de Peter Fischli y David Weiss- cuando comienzan una aventura de azar y deriva en un mundo desolado, donde lo que queda son sólo objetos y sus aparentes usos. En Disolvencia y De chilena también priman los objetos, pero desde su obsolescencia. Al igual que el mercado, la protagonista es la abstracción de las reglas del juego y la idea de que siempre triunfará el mejor.

En Disolvencia la efervescencia de las pastillas y la consiguiente desaparición de los rostros de los ídolos del fútbol refiere a la satisfacción. El sonido del éxtasis se homologa con el efecto audiovisual por el que un plano se disuelve en otro (cross disolve). Justamente, este efecto nos permite conceptualizar la propuesta visual de Correa, la desaparición de los objetos y la satisfacción envasada que nos conduce a nuestra última elección: la alienación del éxtasis por la resistencia de la felicidad. En la alienación surgen identificaciones como instrumentos para sobrevivir a lo insoportable, mientras que en la resistencia el bienestar es la capacidad de aguantar, como decían los estoicos, y mantenernos imperturbables ante nuestros deseos.

 

Nietzsche preguntaba en El Anticristo: «¿Qué es la felicidad?», para responder: «El sentimiento de lo que acrece el poder; el sentimiento de haber superado una resistencia». En el capitalismo contemporáneo, sin embargo, la resistencia contra la opresión de la realidad conduce a la alienación. La efervescencia colectiva, donde emociones y sentimientos se funden en una masa amorfa, nos sitúa en el puro éxtasis. Disolución del yo en la multitud, lo íntimo se vuelve un producto genérico. La subjetividad ya no resiste al éxtasis del consumo que aparece como sentimental y emotivo, sombrío y resplandeciente a la vez, como ya lo había afirmado Fisher. 

Pareciera ser que jugar con las posibilidades y oponer resistencias sólo es factible en el espacio imaginario de la obra. En nuestro presente la alienación del éxtasis convierte a la realidad en mera ficción. En Disolvencia y De chilena se articula un guion que da cuenta el recambio de los objetos por causas, efectos y relaciones, mostrándonos que Cristo atormentado, al igual que el mercado, no habita el ahora en tanto símbolo de un mundo imaginario. Asimismo, vemos la abstracción del esquema de juego, para seguir creyendo irónicamente en el azar como vía de escape: el grito individual dentro del grito de masa dentro del esquema del juego disuelto en la cabeza de Messi, Zidane y Piqué.

 

Claudio Correa: Disolvencia – De chilena

Ensayo por Pía Cordero

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