DE PAPAS Y PREMONICIONES, LA SUTILEZA DE GRIPPO EN ESPACIO FAN
La voz de un artista conceptual del siglo pasado resuena como si su agenda fuera la misma que hoy. Entre obras y bocetos, la muestra recuerda que “no hay nada más real que una papa”.
Una galería se viste de blanco, blanco mineral del yeso. En su vidriera expone el tiempo, con cuatro papas cableadas y un pasaje de Dostoievski: es el Tiempo de Víctor Grippo (1936 – 2002). Espacio Fan decide prestar atención a la obra del artista conceptual argentino que intentó “proveer de una imagen totalizadora que destruya o debilite esa especie de ceguera que la ha vuelto casi invisible para la mayoría”. Curada por Sol Echevarría y Carlos Godoy, la exposición Sutil cumple con la labor de recordar premoniciones y visitar realidades.
La muestra une los dos universos más comunes de Grippo, el de la tierra y el de la albañilería.La papa, como raíz y labor, el plomo como material forjador de la ciudad, comparten espacio en un diálogo conceptual que piensa problemáticas sarmientinas. “Armamos un cruce entre lo que para nosotros es la identidad argentina”, explica Echevarría.
Dibujos y diagramas revelan el detrás de escena pensante y teorizador del artista. “¡Ojo! Trío: materia, energía, conciencia”, se lee en uno de los bocetos, palabras que cifran la escena sutil. La anotación podría tratarse de una conclusión surgida de estudios infinitos: aquel trío no debe pensarse de manera aislada.
¿Por qué traer a Víctor Grippo ahora? Responde Godoy: “Desde hace varios años el mundo del arte busca recuperar cierta línea de pensamiento previo a la conquista. Me parece que Grippo en eso es súper actual. Trabaja con papas, trabaja con energía, trabaja con minerales. Una línea que se centra en las raíces del trabajo. Estamos en un momento en el que se está discutiendo eso; se está debatiendo la ley de glaciares, la reforma laboral… La agenda de Grippo no es solamente una agenda del mundo del arte, es una agenda social”.
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Sol Echevarría y Carlos Godoy, los curadores de la exposición de Víctor Grippo en FAN. PH Tadeo Bourbon
“Adentrarse en la obra de Víctor Grippo es adentrarse en la materia prima y en la fuerza de trabajo que dio origen a nuestra tradición. No para intentar desentrañar un nudo sino para señalar su tracción, en la medida que seguimos sujetados por sus premisas. Aquel punto donde la cuerda está siempre a punto de cortarse, y como la espada de Damocles, caer sobre nuestras cabezas”, responde Echevarría.
Cuando la disciplina trata temáticas viscerales, revisitar artistas se convierte en un gesto contemporáneo.

