EL LEGADO DE EVELYN W. POLITZER (1961-2026) EN LA COMUNIDAD ARTÍSTICA MIAMENSE
En la semana transcurrida tras la partida de Evelyn W. Politzer (1961-2026), su figura, clave en la escena del arte textil de la ciudad, generó incontables manifestaciones de afecto, y la movilización de gestiones culturales, que permitieron constatar cómo, en este tiempo donde el sentido de comunidad parece haber desaparecido, en una ciudad como Miami el arte ha sido capaz de construir un tejido social capaz de anudarse al sentido de la creación más allá de la muerte.
Rindiendo homenaje a la obra de Politzer, que unía el sentido del juego y la libertad creativa a la necesidad de “hacernos conscientes de la fragilidad de la Madre Naturaleza y transmitir su llamado a la interconexión a través de las lanas, el hilo y la tela”, su familia pidió no enviar flores a su ceremonia de despedida sino fondos al Jewish National Fund for water solutions o plant trees, así como a la Fiber Artists Miami Association (FAMA), que cofundó con Aurora Molina y Alina Rodríguez Rojo, en una tarde del año de la pandemia, y que hoy reúne 350 miembros.
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Evelyn W. Politzer. Free Form Weaving On Cloud Nine, 2026
En una obra de Politzer de ese mismo año, Nature´s Map, 2020, esta artista nacida en Uruguay, que dejó el Derecho para estudiar en el Parsons School of Design de Nueva York, y trabajaba entonces en su tesis para el MFA en Artes Visuales, creó una cartografía imaginaria de un lugar inexistente con lana de ovejas teñida a mano: múltiples caminos abiertos partían o llegaban a un lugar donde los colores se encuentran. Fue el inicio de sus mapas poéticos para ir de regreso, delicadamente, a los elementos de la Tierra, también conectados a su idea de entretejer comunidades anudadas por el amor a táctil a la fibra y por visiones de reconexión.
Molina destaca que la generosidad del esposo de Evelyn, Gabriel Politzer, fue una constante a lo largo del crecimiento de FAMA y que hoy, con el dinero que han recibido gracias a las numerosas donaciones, van a otorgar una beca para estudiantes que quieran hacer un proyecto con fibras textiles y que llevará su nombre. De igual modo, en la Trienal de Arte Textil que inaugurará Fama el próximo junio en la sede de Miami International Fine Arts, MIFA, se ha creado el Premio Evelyn Politzer. Ambas iniciativas extienden el legado de Evelyn, que hizo su obra con el convencimiento de que era posible y necesario recrear de modo táctil y cromático, con formas abstractas o tan arquetípicas como los nidos, la belleza y fragilidad del planeta, para clamar por su protección, y lo demostró en sus exhibiciones individuales o bipersonales en la Florida Atlantic University, en los aeropuertos de Fort Lauderdale y Miami, en los jardines del Miami Beach Botanical Garden y del Pinecrest Gardens, con el Harvest Project, y en el Miami Beach Botanical Garden. Actualmente exhibía de modo simultáneo obras en el Deering Estate, y en Aluna Art Foundation, en Miami, así como en Florida Craft Art Gallery en St. Petersburg, entre otros espacios. Pero también se dedicó a lograr que FAMA elevara el valor del arte textil en la comunidad a través de la educación y de iniciativas que conectaban lo individual a una colectividad conformada principalmente por mujeres, si bien hoy es un pilar de su funcionamiento Marco Caridad, director artístico de MIFA.
Su obra irradiaba, como anunciaba su exhibición bipersonal Woven Waters (2022) “una poética sensitiva y sensibilizadora, no sólo conectada al agua, sino a nuestros propios pasos, como especie, sobre la tierra”. Nacida en Uruguay en un país donde había más ovejas que personas, Politzer creció percibiendo las madejas de lanas teñidas a mano secándose al sol como parte del paisaje. Por eso, para ella era natural la alianza entre los mil verdes y ocres de la tierra, con los rojos y los amarillos intensos y los azules de lanas sin cardar, o de fibras resistentes al sol y a la lluvia, pensadas para pender de los árboles, como se advierte en su serie Nidos (2016-2021), actualmente exhibida en el Jardín interior del Tower Hotel en la Pequeña Habana, como parte de la muestra Endangered and Unseen de Aluna Art Foundation. Prueba de la coherencia de su amor por los otros reinos y de su carácter tan abierto a lo lúdico como al compromiso profundo, es que, habiendo constatado que un gato callejero apodado Botero por su belleza y dimensiones por los artistas del Tower Studios Miami, había tomado posesión de uno de sus nidos rojos, colgado de un árbol, y allí se asoleaba y dormía, lo convirtió en el único gato del mundo dueño de una obra de arte.
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Evelyn W. Politzer, Red Nest
Fue a mediados de los noventa cuando, al entrar a una tienda de Manhattan y tocar la lana de su país, su textura tosca la llevó de regreso al origen y desató el inicio de su carrera artística. “En cuanto toqué la lana y vi los colores reactivé el hilo de conexión con mi tierra”. Las mujeres tejedoras de su país y las de su familia, volvieron a su memoria y sanó el dolor de la temprana pérdida de su madre por un cáncer no detectado a tiempo, tejiendo en crochet senos de todos los tamaños y colores, y pezones que formaron instalaciones enormes entrelazados a un modo de consciencia corporal que exorcizaba el miedo a la enfermedad, sin que faltara en el conjunto el humor como escudo, como ejercicio de levedad.
Conjurando formas estéticas para invocar protección, creó Every Drop Counts (2018-2023). Cada gota tejida en dos agujas en tonos monocromáticos o combinados es distinta de la otra y se descuelga o precipita acentuando el peso, la existencia misma de este elemento similar a una lágrima. Politzer bordaba algunas de sus superficies con hilos rojos o naranja trazando formas similares a las venas, dotando al agua una organicidad conectada a los seres humanos. Las piezas de la serie Overflowing Dreams, 2022 surgieron de los sueños de inundaciones que tuvo al mudarse a Miami en 2015. Pero en lugar de representar la destrucción, creó obras que, siendo abstractas, evocan perspectivas áreas de las aguas del Planeta azul bañando la mirada.
Evelyn W. Politzer creyó siempre que la experiencia de la belleza nos insta al cuidado. En sus previas obras dedicadas al lenguaje del agua, la contención de sus surcos textiles ondulantes entre azules, verdes y ocre, hacía eco a la restricción que hoy requiere el curso de los humanos. En una de sus últimas creaciones, hecha para la presente exhibición colectiva de FAMA, River of Grass en el Art and Culture Center de Hollywood, urdió lanas rojas en un textil lleno de fuerza, y en lugar de evocar los tonos del agua y la hierba, recreó el aura roja de la luz en el horizonte. Una obra monocromática invocando la vida no sólo para un lugar amenazado como los Everglades, sino para todos los espacios de la Tierra. Algo que, ella lo sabía, sólo puede lograrse aunando visiones. Por ello Amy Gelb, una de las primeras artistas en secundar FAMA y quien le dio la reciente alegría de adquirir dos de sus nidos para su colección personal este mes, destaca que el tapiz de la vida de Evelyn Politzer, que unió tantos hilos de cuidado en la comunidad, continuará siendo extendido y honrado.

