WYNNIE MYNERVA EN BERLÍN: CONCEPTUALIZANDO EL AMOR COMO RESISTENCIA COLECTIVA
La artista peruana explora en Société la migración, el amor y la resistencia desde la cosmología y la sociedad andina, cuestionando qué cuerpos son reconocidos y cómo se sostienen los vínculos en contextos de violencia y exclusión.
La galería berlinesa Société presenta Volveré y seré millones, muestra individual de la artista multidisciplinar Wynnie Mynerva (Lima, Perú, 1992) que se centra en la memoria comunitaria, las relaciones y la resistencia. Partiendo de las palabras atribuidas al líder aymara Túpac Katari, la exposición se articula en torno a tres líneas conceptuales: la violencia contemporánea en Oriente Medio; la construcción de Berlín como epítome en el imaginario global de la “liberación sexual” y la experiencia personal de emigración y regularización en Europa.
Ante los efectos bélicos y los cuestionamientos de la inmigración y de la alteridad, la exposición parece plantearse la disyuntiva de qué agentes son los que resisten y sobreviven en esos contextos. Enraizando en la exclusión y en la experiencia de emigración desde los Andes hacia Europa de Mynerva, la artista interroga los procesos y resultados de aquellos que se yerguen como sujetos sociales con derechos y cómo se accede a integrar, de alguna manera, la estructuras represivas como fórmula de supervivencia.
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Wynnie Mynerva. Volveré y seré millones en Société
Indagando en la producción de nuevas pinturas y del video El amor en tiempos de colonialismo, la peruana examina relaciones entre inmigrantes que resaltan una profunda protección, responsabilidad y urgencia vital. En ese alejamiento de cierta lógica romántica tradicional, el amor se aleja en su cualidad íntima para convertirse en una práctica que se mantiene por un intercambio constante.
Ahondando en la génesis del proyecto, accedemos a las concepciones indígenas del Abya Yala, "tierra floreciente", donde todavía no existía la definición y concepto europeo del amor y las emociones radicaban en la vida comunitaria y en la cosmovisión de la interrelación de la naturaleza, los cuerpos, la memoria y la temporalidad. De esta manera, la concepción es radicalmente opuesta a la del individualismo del pensamiento occidental.
Mynerva incorpora esta herencia en la muestra como esqueleto vertebrador, integrando mitos, memorias y la sempiterna cuestión de los posibles futuros de resistencia. Todo este simbolismo emana directamente desde la gran pared de arcilla que modifica el recorrido del espacio y desde la que se invoca a Inkarri, el último inca desmembrado cuyo cuerpo enterrado tiene la misión de restaurar el equilibrio del mundo. El relato al que se alude refleja esa cuestión de la violencia colonial y la persistencia colectiva, pero, sobre todo, la propuesta de crear una resistencia continua que se aleja del anclaje de cualquier acontecimiento pasado.
Wynnie Mynerva. Volveré y seré millones puede verse hasta el 27 de junio en Société, Wielandstraße 26, Berlín (Alemania).

