ARTIUM RECUPERA LA DISIDENCIA SILENCIADA DE JUANA CIMA
Artium reintegra en el debate artístico la trayectoria de Juana Fernández Cima, una producción marcada por la disidencia, la identidad y la espiritualidad que fue progresivamente marginada del relato artístico dominante.
Artium dedica en Una mirada disidente una amplia visión de la producción de Juana Fernández Cima (Caibarién, Cuba, 1951) en la que se explora una propuesta artística que es en sí inseparable de la forma de vida de la artista, marcada por la disidencia y la exploración identitaria. La trayectoria de la cubana se vertebra sobre la confluencia de su memoria caribeña inicial, a la que se suman las experiencias formativas en el País Vasco y una búsqueda constante de la espiritualidad.
Su postura puede entenderse como pionera, planteando desde finales de la década de los setenta discusiones sobre temáticas en boga hoy, especialmente aquellos que se circunscriben a la identidad, el género o la ecología. Su trabajo fue reconocido durante su etapa de mayor visibilidad pública, circunscrita a los dos decenios comprendidos entre 1977 y 1997. A pesar de que muchas de sus obras fueron incorporadas a colecciones institucionales, su crudeza formal, la libertad afectiva y un planteamiento fuera de las arquitecturas institucionales de la época la abocaron a un paulatino silenciamiento.
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Juana Cima: Una mirada disidente, Artium. Foto: Nuria Gonzalez
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Juana Cima: Una mirada disidente, Artium. Foto: Nuria Gonzalez
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Juana Cima: Una mirada disidente, Artium. Foto: Nuria Gonzalez
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Juana Cima: Una mirada disidente, Artium. Foto: Nuria Gonzalez
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Juana Cima: Una mirada disidente, Artium. Foto: Nuria Gonzalez
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Juana Cima: Una mirada disidente, Artium. Foto: Nuria Gonzalez
Sin dejar de producir, Fernández Cima se retiró voluntariamente del circuito expositivo, lo que hizo que su propuesta quedase poco a poco en los márgenes del relato hegemónico, llegando incluso a desaparecer. La muestra de la institución vasca plantea una mirada crítica hacia los procesos que marcaron esa ausencia, a la par que rehabilita su producción y reclama restaurar su intencionalidad en el debate público.
Para ello, el recorrido se sirve de una distribución conceptual en cinco territorios, que son los que aglutinan las visiones biográficas, geográficas y espirituales de la artista. Bilbao, como primer espacio de deseo; los territorios míticos en relación a una conciencia ecofeminista; la identidad insular; el proceso espiritual labrado a través de la India y el budismo; y, finalmente, el retiro en la montaña. Así, se puede decir que todos estos ámbitos descifran cierta interrelación ética y una práctica vital de pensamiento y creación.
Juana Cima. Una mirada disidente puede verse hasta el 30 de agosto de 2026 en Artium, Francia, 24, Vitoria (España).

