SCAFATI Y LA PINTURA TRANSFORMADA COMO ESPACIO ACTIVO
Nombrar el mundo replantea la pintura desde una mirada política y afectiva, expandiendo el lienzo como textil hacia lo escultórico y lo sonoro como gesto de resistencia.
El madrileño Contemporánea Condeduque acoge Nombrar el mundo, la primera individual institucional en España de Mariela Scafati (Olivos, Argentina, 1973), una exposición en la que se propone una revisión radical y política del soporte en la pintura contemporánea. La muestra, comisariada por Marta Ramos-Yzquierdo, se adentra principalmente en una dinámica de ruptura del límite tradicional de lo pictórico y su reconversión en formatos que rondan lo escultórico y la instalación como área de materialización de un trabajo que tiene el afecto, el activismo y las relaciones como ejes creativos.
Enraizado en el título, se parte de la suposición por la cual el acto de nombrar genera automáticamente una realidad que es producida y que, hasta ese momento, era inadvertida o inexistente. El proyecto reúne obras desarrolladas desde lo conversatorio y desde los vínculos de amistad, donde el lienzo deja la rigidez de su superficie en favor de una corporeidad que transita entre objeto y espacio. Algunas de las producciones mostradas recogen la originalidad de la producción específica para la exposición, pero casi todas transitan desde un archivo de memoria personal que traza un marco de arte activista.
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Mariela Scafati: Nombrar el Mundo. Foto: Contemporánea Condeduque
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Mariela Scafati: Nombrar el Mundo. Foto: Contemporánea Condeduque
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Mariela Scafati: Nombrar el Mundo. Foto: Contemporánea Condeduque
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Mariela Scafati: Nombrar el Mundo. Foto: Contemporánea Condeduque
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Mariela Scafati: Nombrar el Mundo. Foto: Contemporánea Condeduque
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Mariela Scafati: Nombrar el Mundo. Foto: Contemporánea Condeduque
Puede plantearse un eje central en la serie Faldas banderas (2003-2026), una dimensión escultórica creada a partir de faldas pertenecientes a la propia artista y a su círculo cercano que convierten el lema y lo escrito en una composición reivindicativa sobre cómo mirar hacia el futuro y que propone como respuestas transliteradas a lenguaje pictórico. Estas piezas textiles desvelan costuras y transformaciones donde aparecen textos de experiencias compartidas.
Similares en lo sucinto del significado de la palabra —un concepto que viene trabajando y que ya presentó en el programa latinoamericano de ARCOmadrid 2025—, la argentina se replantea un resultado creativo basado en la escucha y el intercambio donde se posicionan cuestiones como la propia pintura, lo físico y lo identitario. Para ello, se apoya en ocho “cuerpos-lienzo” monócromos que parecen articular el recorrido junto a composiciones ensambladas con cuerdas o vestidas con prendas.
Una pieza sonora que recupera programas realizados junto a Lola Granillo en Buenos Aires, refuerza la importancia de esa palabra, transferida en lo sonoro en esta ocasión, y dota de un carácter político extra. Scafati condiciona su reto sobre el soporte pictórico con una ideología también radical, basada en una arquitectura social donde, desde el activismo y el margen, se puede crear un contexto aplicado de resistencia frente a la exclusión y la violencia.
Mariela Sacafati. Nombrar el mundo puede verse hasta el 19 de julio de 2026 en Contemporánea Condeduque, Conde Duque 9-11, Madrid (España).

