MARISOL, ÍCONO DEL POP ART, EN EL DEPOT DEL MUSEUM BOIJMANS VAN BEUNINGEN

Por primera vez en 58 años, una gran retrospectiva de la artista venezolano-estadounidense se presenta en Róterdam

octubre 28, 2026
3 min.
MARISOL, ÍCONO DEL POP ART, EN EL DEPOT DEL MUSEUM BOIJMANS VAN BEUNINGEN
Marisol, Museum Boijmans Van Beuningen (Natascha Libbert). Courtesy of Museum Boijmans Van Beuningen

Fue una de las estrellas de la escena artística neoyorquina de los años sesenta y su imagen apareció en las portadas de las revistas más importantes. Fue amiga de Andy Warhol, quien la describió con cariño como “la primera artista mujer con glamour”. Sin embargo, hoy su nombre es prácticamente desconocido para el gran público. Pero eso está a punto de cambiar. La obra de la artista venezolano-estadounidense Marisol (1930-2016) regresa a Róterdam por primera vez desde 1968. En una muestra que reúne más de ochenta préstamos internacionales, el Depot del Museum Boijmans Van Beuningen pone el foco en este ícono del pop art, desde sus coloridas figuras humanas de madera hasta sus extrañas criaturas submarinas y sus dibujos íntimos.

 

Detrás de los múltiples rostros de Marisol hay reflexiones sobre temas como la feminidad, el clima y el poder global de Estados Unidos. Temas que siguen siendo sorprendentemente actuales, incluso después de tantos años. La exposición Marisol estará abierta hasta el 29 de marzo de 2027.

 

¿Quién fue Marisol?

Marisol, nacida María Sol Escobar en París el 22 de mayo de 1930, creció en Caracas y en Estados Unidos. En su obra combinó pop art, arte popular, objetos encontrados y autorretratos, y creó conjuntos singulares, a menudo satíricos, centrados en la identidad. Se utilizó a sí misma como modelo e incorporó moldes de su rostro y sus manos en esculturas de tamaño real para explorar quién podía ser como artista y como mujer en la sociedad.

Boijmans x Marisol

La exposición en el Depot tiene una dimensión adicional, ya que los vínculos históricos entre el museo y Marisol se remontan a 1968. Después de la Bienal de Venecia, su obra llegó a Róterdam para su primera muestra individual en un museo. Los visitantes se encuentran cara a cara con las piezas más importantes de su producción, tal como ocurrió hace 58 años. La muestra incluye la escultura de madera La visita (1964), un retrato grupal de tres mujeres que incorpora moldes de la artista y prendas de su propiedad, y también Mi Mamá y Yo (1968), en la que Marisol se representa de niña junto a su madre. Era su obra favorita.

 

The Car: libertad sobre ruedas

Otro punto culminante de la exposición es The Car (1964), que el Museum Boijmans Van Beuningen logró adquirir en 1972. Marisol realizó este Ford Falcon convertible azul, a media escala, con cinco pasajeros: jóvenes y viejos, hombres y mujeres, negros y blancos, una mezcla de generaciones e identidades. Todos los pasajeros, salvo el conductor, tienen el rostro de la artista. El auto está lleno de detalles sorprendentes, entre ellos faros y una radio que funcionan de verdad. Marisol exploró qué identidad podía asumir una mujer en los años sesenta. Al mismo tiempo, la obra alude al sueño americano de libertad, aunque las posibilidades de viajar eran limitadas para muchos estadounidenses no blancos y los matrimonios mixtos aún eran ilegales en numerosos estados. Sesenta años después, The Car lleva a nuevas generaciones en un viaje hacia la libertad.

Amigos icónicos

Marisol conoció a Andy Warhol, entonces relativamente desconocido, en la escena artística neoyorquina de principios de los años sesenta. Los dos se hicieron muy amigos. Ella aparece en los cortometrajes experimentales de Warhol, y Marisol lo retrató en una escultura. La exposición incluye varias películas, entre ellas Kiss (1963). Aunque hoy Warhol es conocido en todo el mundo, en los años sesenta Marisol era la mayor estrella.

 

Huir hacia un mundo submarino

A fines de los años sesenta, Marisol se retiró del mundo del arte y dio la espalda a toda la fama y la atención. En Tahití (Polinesia Francesa) descubrió su pasión por el buceo y fue tomando cada vez más conciencia de la contaminación ambiental. Dos años después, resurgió en Nueva York, llena de inspiración. Ya no producía esculturas humanas, sino peces de madera escultóricos y criaturas submarinas: un llamado de atención sobre ecosistemas en peligro y una crítica al poder estadounidense. Algunas de las esculturas se asemejan a los submarinos utilizados durante la Guerra Fría. Las críticas fueron devastadoras. A pesar de varias exposiciones en las décadas siguientes, esta artista, antes celebrada, fue desapareciendo gradualmente de la escena.

 

La exposición está abierta hasta el 29 de marzo de 2027 en el Depot del Museum Boijmans Van Beuningen, en Museumpark 24, Róterdam, Países Bajos.

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