WALTER OTERO: UN GALERISTA TROPICAL EN EL ECOSISTEMA AMERICANO
Se publican libros sobre artistas, museos y coleccionistas, pero ¿por qué no hablar del galerista, que es quien los conecta a todos?
Este marzo se publicará el libro Walter Otero: un galerista tropical, una entrevista de Omar-Pascual Castillo, curador y editor de arte, al puertorriqueño. La experiencia de Otero ejemplifica cómo se configura el galerista actual —desde un punto de vista caribeño, pero con relaciones internacionales—.
En este libro curador y galerista desgranan su mundo, complejo y poco conocido, el del arte contemporáneo, de una manera distendida y amena. Evalúan los momentos y las personas decisivas en su desarrollo profesional y salpican su conversación con anécdotas y enseñanzas para entender el contexto del arte actual.
El libro se divide en tres partes. La primera aborda los inicios de Otero a partir del encuentro casual con el pintor Arnaldo Roche Rabell, a quien paró en un semáforo para saludarlo y con quien terminó trabajando durante diez años. Comenzó como su asistente personal, se convirtió en su studio manager y, finalmente, fue su galerista. En la segunda, se aborda la apertura de la Walter Otero Contemporary Art (WOCA) en San Juan, su despegue y posterior éxito. Desde el comienzo, la galería se caracterizó por representar y visibilizar tanto artistas emergentes como consagrados. Albergó exposiciones de artistas como Víctor Vázquez, Carlos Betancourt, Luis Vidal o Tatiana Parcero. Y de algunos de los más célebres, entre los que se cuentan a Andy Warhol, Jeff Koons, Keith Haring, Takashi Murakami, Nan Goldin, Ana Mendieta, Bill Viola, Julian Schnabel, Alex Katz o Maurizio Cattelan. También cuenta su primera visita a ARCO y su participación clave en CIRCA, la primera feria puertorriqueña de arte contemporáneo.
En la tercera parte, titulada «la reinvención», se narra el proceso de adaptación a los cambios ligados a la aparición de las redes sociales y cómo WOCA se reinventó durante la pandemia con subastas online. Walter siguió montando nuevas exposiciones como la de Polaroids de Andy Warhol, y visitando nuevas ferias. Cuentan cómo amplió el mercado a República Dominicana, isla vecina, y desempeñó acciones humanitarias durante el huracán María, que asoló Puerto Rico en 2017. Walter habla de su experiencia como art adviser, es decir, asesor artístico de coleccionistas, un rol que desempeña desde los últimos años.
El libro termina con un epílogo de sus años de andadura y con texto de Pablo León de la Barra, comisario del Guggenheim Museum de Nueva York: “A lo largo de veinticinco años de trabajo, Walter ha desempeñado un papel decisivo en la consolidación del ecosistema del arte puertorriqueño”.

