IGARTUA Y LA EXPLORACIÓN DE LA NATURALEZA COMO CUERPO VIVO
Igartua presenta una obra pictórica que investiga la relación entre lo humano y lo natural a través de superficies concebidas como membranas orgánicas. En ellas se tensionan belleza y descontrol para revelar la naturaleza como un organismo envolvente y transformador.
Enhorabuena Espacio acoge Vigía, una muestra individual de Esteban Igartua (Lima, Perú, 1974) en la que el artista plantea una propuesta eminentemente pictórica y gráfica que ahonda en las relaciones entre la naturaleza y el cuerpo humano. Sus obras configuran la superficie del lienzo como membranas orgánicas, separando, descubriendo o cambiando las capas y refiriéndose así a la cualidad vital. Con esta técnica, además, resalta la tensión de lo caótico, lo vulnerable y lo inestable, intrínsecos también a la vida.
En la propuesta de Igartua, los paisajes reflejados en sus cuadros se transforman en territorios capaces de albergar el sincretismo de lo humano con lo natural. Sus lienzos presentan características de ser vivo, de piel que envejece o se fisura, imaginando cuerpos que convergen y se diluyen en el espacio. Sus imágenes reflejan, en parte, la fascinación de la mirada ante la belleza natural y el temor de no poder controlarla.
Con raíces teóricas en los relatos de exploración y de las expediciones del científico germano Alexander von Humboldt, el peruano reúne la tradición científica y botánica con la práctica artística. El resultado es un lenguaje visual en el que se dan cita lo enigmático y las intenciones de descubrir lo oculto en ese entorno natural que arropa y engulle lo humano.
Esteban Igartua. Vigía puede verse hasta el 20 de marzo de 2026 en Enhorabuena Espacio, Olvido, 24, Madrid (España).

