SIMÓN VEGA Y EL TIEMPO CÍCLICO FRENTE AL PODER
El salvadoreño presenta en Madrid una muestra que conecta los monumentos mesoamericanos con las formas contemporáneas de poder y propaganda, a través de esculturas e instalaciones que entrelazan pasado y futuro para reflexionar sobre la globalización, las autocracias y el tecnofeudalismo.
Albarrán Bourdais presenta en su sede de Madrid la primera exposición de Simón Vega (San Salvador, El Salvador, 1972) en la galería. Bajo el título Tiempos Cíclicos / Futuros Pasados, la muestra reúne esculturas e instalaciones de reciente creación con las que se conectan los vestigios monumentales prehispánicos de Mesoamérica con las formas contemporáneas de propaganda y poder.
Partiendo de las estelas de los gobernantes mayas y de los zoomorfos de Quiriguá, Vega se aproxima a una narrativa no lineal en la que confluyen como puntos cardinales el pasado y el futuro con lo autóctono y lo extranjero. Las obras de la serie Futuros Pasados retoman la concepción mesoamericana del tiempo como fenómeno cíclico en el que los acontecimientos se repiten y permiten interpretar el presente y anticipar el futuro.
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Simón Vega. Tiempos Cíclicos / Futuros Pasados, Albarrán Bourdais
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Simón Vega. Tiempos Cíclicos / Futuros Pasados, Albarrán Bourdais
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Simón Vega. Tiempos Cíclicos / Futuros Pasados, Albarrán Bourdais
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Simón Vega. Tiempos Cíclicos / Futuros Pasados, Albarrán Bourdais
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Simón Vega. Tiempos Cíclicos / Futuros Pasados, Albarrán Bourdais
También rescata la funcionalidad propagandística de los monumentos y sus representaciones de fenómenos astronómicos, rituales, conquistas y poder. Ese concepto se trasvasa a esculturas metálicas y otras estructuras realizadas con materiales encontrados, luces y plantas vivas, donde el logotipo, como máxima expresión pop y capitalista, se funde con ironía en su contenedor. En ese juego reaparecen las dinámicas de poder, pero también las derivas de las autocracias y el tecnofeudalismo.
La muestra incluye también una escultura inspirada en los marcadores del pitz y en el monolito mexica de la Piedra de Tizoc, vinculando rituales antiguos con el fútbol y el boxeo contemporáneos como escenarios de fuerza. Dos instalaciones realizadas esencialmente con pallets de madera referencian la globalización y recuperan el zoomorfo como ser híbrido y mediador. Una de ellas aborda las tradiciones funerarias y la relación entre arqueología y saqueo cultural, mientras que una pieza audiovisual profundiza en aquella concepción cíclica del tiempo.
Simón Vega: Tiempos Cíclicos / Futuros Pasados puede verse hasta el 17 de octubre en Albarrán Bourdais, Barquillo, 13, Madrid (España).

