MÉXICO PRESENTA UNA INVOCACIÓN ESPIRITUAL EN LA 61ª BIENAL DE VENECIA
A través de un ecosistema ritual de materiales, sonido y gesto, la propuesta de RojoNegro en el pabellón mexicano abre un espacio de pausa y escucha frente a la saturación del mundo contemporáneo.
El Pabellón de México presenta en la 61° Bienal de Venecia Actos invisibles para sostener el universo del colectivo RojoNegro –integrado por María Sosa y Noé Martínez--. Frente a la saturación y la inmediatez de la vida contemporánea, la muestra curada por Jessica Berlanga abre un espacio de contemplación que articula memoria y tecnologías rituales desde una perspectiva decolonial. A través de una experiencia sensible, la obra convoca una escucha atenta en la que cuerpo, materia y entorno se reconocen como portadores de conocimiento, habilitando otras formas de percepción y relación con el mundo.
Desde una práctica que integra instalación, performance y sonido, RojoNegro aborda los efectos persistentes de los procesos coloniales sobre los cuerpos, los territorios y las cosmogonías actuales. La exposición se despliega como una invocación espiritual donde la inteligencia de los materiales —sal, barro y tabaco— emerge a través de la observación profunda. Este entramado se acompaña de un registro audiovisual en el que la respiración marca el pulso de la experiencia y se entrelaza con sonidos de la tierra, generando una presencia activa de archivo y una escucha expandida.
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Pabellón de México. RojoNegro: Actos invisibles para sostener el universo. 61st International Art Exhibition - La Biennale di Venezia, In Minor Keys. Foto: Marco Zorzanello. Cortesía: La Biennale di Venezia
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Pabellón de México. RojoNegro: Actos invisibles para sostener el universo. 61st International Art Exhibition - La Biennale di Venezia, In Minor Keys. Foto: Marco Zorzanello. Cortesía: La Biennale di Venezia
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Pabellón de México. RojoNegro: Actos invisibles para sostener el universo. 61st International Art Exhibition - La Biennale di Venezia, In Minor Keys. Foto: Marco Zorzanello. Cortesía: La Biennale di Venezia
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Pabellón de México. RojoNegro: Actos invisibles para sostener el universo. 61st International Art Exhibition - La Biennale di Venezia, In Minor Keys. Foto: Jacopo Salvi. Cortesía: La Biennale di Venezia
En el pabellón, una línea de sal en forma de vírgula —símbolo mesoamericano de la palabra y la conversación— guía al visitante por un entorno donde la respiración marca el ritmo de la obra. Sobre ella reposan vasijas con formas de aves, seres que conectan simbólicamente a las Américas. El mineral absorbe la humedad y adquiere un brillo que evoca el sudor; al contacto, la cerámica se erosiona, recordando que la materia también se transforma y conserva memoria. Compartida entre organismo y territorio, la sal marca un tiempo de pausa y cuidado.
Otro eje de la instalación es la presencia de la planta del tabaco, asociada a la protección del estado anímico y a la inducción de experiencias de conciencia alterada, cuyos usos medicinales y purificadores se encuentran registrados en el Códice Florentino. Las tonalidades de las obras remiten a divinidades del agua como Ixchel y Huixtocíhuatl, convocando ciclos de gestación, protección y renovación, donde agua, barro y sal actúan como elementos en diálogo.
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RojoNegro
Como parte del proyecto, se publicará un catálogo durante este mes de julio, concebido como un espacio de documentación y reflexión en torno a Actos invisibles para sostener el universo. La publicación reúne procesos de trabajo del colectivo RojoNegro, así como textos de diversas autoras y autores que acompañan críticamente la obra y su desarrollo, ampliando los ejes conceptuales que atraviesan el proyecto.

