¿DE QUÉ ESTÁ HECHO EL CORAZÓN DE FERNANDA LAGUNA? DE TERNURA REBELDE

Malba ofrece la revisión más completa del trabajo de la artista argentina a través de 200 pinturas, dibujos, collages, bordados, esculturas, instalaciones y videos; una muestra que inspira a producir sin miedo.

marzo 20, 2026
Violeta Méndez
Por Violeta Méndez
¿DE QUÉ ESTÁ HECHO EL CORAZÓN DE FERNANDA LAGUNA? DE TERNURA REBELDE
Fernanda Laguna. Obsecion, 1945. Cortesía de Malba

Escritas, rayoneadas, rellenadas, lloradas, resaltadas, tachadas, borroneadas, en marcador, lapicera, lápiz, collage, pintura, bordado. Las frases son tan íntimas que son universales. Cualquiera podría identificarse con declaraciones como “lo que hago lo hago por no hacer algo peor”, o “un día más sin amor”, “no necesito nada del primer mundo”, “hoy voy a llorar”, “deseo lograr todo lo que deseo”, “solo veo lo hermoso”, “estoy perdida”, “¿qué hago?, esperar”. Malba abre sus puertas y expone el corazón de Fernanda Laguna que es un imán.

 

El espectador recorre Mi corazón es un imán liviano. Pasea con ritmo a través de las muchísimas piezas de las paredes que van de manera cronológica desde el 92 hasta la actualidad. Pero se da cuenta, habiendo dado ya varios pasos, que esta producción aparentemente inocente tiene fuerza rebelde. Las cartulinas dibujadas de gatitos, lágrimas, y corazones, cuestionan la ontología del arte. La disciplina y lo cotidiano bailan tan cerca que el diálogo entre uno y otro no permite diferenciarlos. ¿Qué es el arte? ¿Puede calcarse, copiarse? ¿Puede ser un grito de un diario íntimo? ¿Un dormitorio entero? ¿Una ventana del dormitorio? ¿Souvenirs de regalo? Sus obras, despojadas de cualquier obsesión de pertenencia en un circuito que las juzgue, se jactan de contar con el gesto de la sinceridad. “El gusto es una cárcel”, dijo Laguna en el recorrido y quedará el eco de sus palabras sonando hasta que su muestra termine. Hay libertad en cada obra, no hay una búsqueda maníaca de entrar en un circuito marcado. De hecho, la exposición presenta un sector donde las obras son catalogadas como OFM (objeto fuera de mercado). La intención que gobierna en su trabajo es producir desde ganas genuinas, desde el deseo. Hay un “vale todo” que pertenece a su característico espíritu inquebrantable. Se puede finalmente descansar la mirada. Con ver alcanza el análisis; con hacer alcanza la obra.

Fernanda Laguna dedica la exposición a los espacios y editoriales independientes. A lo largo de su trayectoria, trabajó en la literatura, las artes visuales, el activismo y la gestión de estos espacios –como Belleza y felicidad–, donde convergen deseos, generaciones y comunidades. En Malba se oyen los bombos del feminismo, fotografías, ponchos y carteles recuerdan los comienzos del movimiento Ni una menos. Es la celebración de una lucha construida en amistades, valentía y colaboración.

 

“El arte es superador a lo que uno quiere hacer, muchas veces porque sale peor, y eso es superador”, dijo Laguna. La artista habla y pega un sticker de un corazón sobre concepciones viejas que aún persisten en la disciplina. No le interesa ser una artista genio sola e incomprendida. Crea obras pensando en que capaz se pudran, como el propio cuerpo humano. Opina que no hay que crear un mundo impoluto. Mi corazón es un imán llega en el momento adecuado. Para festejar lo cotidiano, hacer arte de las intimidades sin miedo, para disfrutar de lo pequeño, para archivar y para exponer. Porque hay que mirar también los espacios independientes. Porque “atrás del arte hay algo mucho más hermoso” que es transformar realidades y crear belleza y felicidad.

En palabras de su curador Miguel López: “El corazón de Fernanda es un imán y está llamando a otros corazones”.

 

Fernanda Laguna (Buenos Aires, 1972) es artista visual, escritora, curadora y docente. En 1999 fundó, junto a Cecilia Pavón, el espacio de arte y editorial Belleza y Felicidad, activo hasta 2007, y en 2003 abrió una sede en Villa Fiorito que continúa en funcionamiento. Integra el colectivo Ni Una Menos y, junto a Cecilia Palmeiro, desarrolla el archivo vivo Mareadas en la marea. Como curadora, participó en alrededor de doscientas exposiciones en espacios independientes y museos de Argentina y del exterior, entre ellos el Malba, el Museo de Arte Contemporáneo de Niterói y el Consulado Argentino en Nueva York. Recibió las becas Kuitca y Foundation for Arts Initiatives, y en 2008 impulsó un proyecto de escuela secundaria especializada en artes visuales en Fiorito, apoyado por el Fondo Nacional de las Artes. Su obra integra colecciones de museos y fundaciones como el MALBA, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, la Fundación Cisneros, el Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles, el Museo Pérez de Miami y la colección Guggenheim. Ha publicado poesía, ensayo y narrativa; entre sus libros se destacan Control o no controlLos grandes proyectosEspectacular y Muy espectacular (2025), así como novelas firmadas con el seudónimo Dalia Rosetti.

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