¿PODÉS CONFIAR EN LO QUE VES? LEANDRO ERLICH EN GRAND PALAIS, PARÍS

El artista porteño convierte el prestigioso edificio francés en su nuevo escenario: edificios escalables, casas en el aire y escaleras imposibles hasta el 6 de septiembre.

junio 02, 2026
¿PODÉS CONFIAR EN LO QUE VES? LEANDRO ERLICH EN GRAND PALAIS, PARÍS
Grand Palais, 2025 © Simon Lerat

Este martes, después de Buenos Aires, Tokio, Miami, Milán o incluso Helsinki, Francia presenta por primera vez en París una retrospectiva completa —enriquecida con nuevas producciones— dedicada a uno de los artistas más singulares y destacados de la escena contemporánea: Leandro Erlich (Buenos Aires, Argentina, 1973).La exposición invita al público a traspasar los límites de lo cotidiano para adentrarse en un universo en el que las arquitecturas de la vida cotidiana se convierten en escenario de una transformación sutil y poderosa, donde la ilusión no es engaño, sino herramienta de conocimiento, y donde el espectador se convierte en protagonista de la obra, llamado a cuestionar sus sentidos y sus certezas.

 

Erlich es famoso por sus instalaciones inmersivas monumentales que convierten al espectador en un actor activo de la obra. Sus creaciones se viven, se recorren, se cuestionan, combinando creatividad, visión, emoción y diversión. Edificios que se escalan virtualmente, casas desarraigadas y suspendidas en el aire, ascensores que no llevan a ninguna parte, escaleras mecánicas enredadas como hilos de un ovillo, esculturas desconcertantes y surrealistas, vídeos que trastocan la normalidad. Tantos elementos que narran lo cotidiano en un contexto extraordinario, donde todo es diferente de lo que parece, donde se pierden el sentido de la realidad y la percepción del espacio.

Como subraya el propio artista: “Me gusta presentarme como un artista conceptual que trabaja en el ámbito de lo real y de la percepción. Mi tema es la realidad, los símbolos y el potencial de significado. Me esfuerzo por crear un corpus de obras —sobre todo en el espacio público— que abra la imaginación, altere la normalidad, replantee la representación y proponga acciones que construyan y deconstruyan situaciones con el fin de perturbar la realidad. En términos generales”.

 

Cada instalación crea un cortocircuito perceptivo: primero familiar, luego inexplicable. El espectador llega a dudar de sus sentidos, atrapado en una experiencia sorprendente, lúdica y profundamente poética. Es precisamente

esta participación activa la que completa la obra.

 

Las obras de Erlich ya han registrado cifras récord de audiencia a nivel mundial en Asia, América Latina y Europa, gracias a instalaciones específicas complejas, espectaculares y que rara vez se reúnen en un mismo recorrido.

 

La exposición podrá verse hasta el 6 de septiembre en Grand Palais, Avenida Winston Churchill, París, Francia.

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