EL LABERINTO PERCEPTIVO DE JULIO LE PARC EN LA TATE MODERN

El museo londinense presenta una retrospectiva de corte didáctico sobre el artista franco-argentino con un acertado resultado que presenta su experimentación con a luz, el movimiento y el color y mantiene la participación del espectador como clave.

noviembre 02, 2026
3 min.
Álvaro De Benito
Por Álvaro De Benito
EL LABERINTO PERCEPTIVO DE JULIO LE PARC EN LA TATE MODERN
Julio Le Parc en Tate Modern. Foto (c) Tate Photography (Kathleen Arundell)

La Tate Modern de Londres presenta Julio Le Parc Light. Colour. Action, una interesante retrospectiva de Julio Le Parc (1928-2026) y consigue, con cerca de seis decenas de obras que representan todas las épocas de su trayectoria artística, una muestra didáctica y explicativa que sabe aprovechar lo impactante de sus investigaciones con la luz y la capacidad interactiva de su propuesta. La disposición en forma de laberinto permite al espectador adentrarse en la evolución artística del argentino desde los efectos ópticos, las experiencias sensoriales y las interacciones físicas propuestas.

 

El recorrido abre con su serie Superficies (1959), estudios y pinturas en blanco y negro realizados a finales de los años cincuenta con los que comienza a consolidar las formas geométricas repetitivas como lenguaje, y los principios matemáticos como base científica para generar ilusiones ópticas ante los ojos del espectador. Esa capacidad de diálogo con la ciencia permitió al artista ampliar sus investigaciones y trabajar sobre las premisas de la percepción y el contraste. En ese primer paso, Le Parc retaba la idea del espectador pasivo y convertía la subjetividad de su percepción en una parte fundamental de la experiencia.

La parte más impactante de la muestra aparece con la exhibición de sus obras lumino-cinéticas, propuestas de arte óptico y cinético que combinan luz, movimiento y materiales reflectantes y que elevan a un nuevo grado el desarrollo formal de sus investigaciones. Desde sus primeras cajas de luz a sus móviles, los elementos visuales mantienen la necesidad de la interacción, pero se constituyen como elementos estéticos de interés visual. Mientras que unos se mueven con las corrientes de aire provocadas por los visitantes, otros exploran las posibilidades de la distorsión luminosa.

 

Las láminas de acero inoxidable de 64 Lames réfléchissantes (64 láminas reflectantes) centran la atención del visitante curioso, que pasea para fragmentar y distorsionar su reflejo e incorporando su figura en la composición artística. Su presencia en la sala de las instalaciones lúdicas parece responder a la transición de lenguajes. En ella, las instalaciones de sus Salas de Juegos, como Ensemble de onze mouvements-surprise (Conjunto de once movimientos sorpresa, 1965) o Trame à manipuler (1967), elevan la interacción con la obligatoriedad de explorar y jugar directamente con las obras.

 

La escultura Sphère bleue (Esfera azul, 2001-2022), adquirida por la institución en 2024, ocupa un lugar privilegiado en el recorrido, devolviendo con su irradiación de luz la espectacularidad al visitante. Arquetípica para entender cómo Le Parc retomó y amplió las ideas de sus primeras esculturas móviles y sus instalaciones de luz, el rol definitorio que adquiere en la parte curatorial es doblemente esencial, tanto por lo teórico como por lo impactante.

En ese sentido, la dinámica del espectador puede sufrir vaivenes en cuanto a la visualización de lenguajes en resultado tan opuestos, pero, por el contrario, seguirá disfrutando de las posibilidades que las diferencias otorgan, haciendo mucho más evidente la amplitud del trabajo del argentino. Sirva como ejemplo la sala final, dedicada a las investigaciones de Le Parc sobre el color que llevó a cabo con sus primeras creaciones, con la exploración llevada a cabo en Projet couleur, y que también está presente en sus pinturas más recientes.

 

A lo largo de su carrera, esa experimentación cromática y el uso de patrones en blanco y negro, junto con su visión innovadora del arte cinético y óptico, transformaron de paso la relación entre la obra y el espectador. Es en esa misma en la que se basa un recorrido acertado desde el punto de vista museográfico y didáctico para ahondar en la idea de que el movimiento, la percepción y la participación del público son clave en la que fue su concepción de la producción artística.

 

Julio Le Parc Light. Colour. Action puede verse hasta el 3 de mayo de 2027 en la Tate Modern, Bankside, Londres (Reino Unido).

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