CÓMO LEER UNA OBRA POROSA EN PINTA LIMA 2026
En conversación con Ilaria Conti, curadora de la sección Radar en la feria, entendemos cómo ajustar nuestra mirada ante la obra guatemalteca de Angélica Serech, por La Galería Rebelde.
En Casa Miraflores se reúnen prácticas artísticas que operan desde la permeabilidad y el proceso, más que desde posiciones fijas. Particularmente la sección RADAR, titulada Porous Systems y curada por Ilaria Conti, busca el contacto entre cuerpos y entornos, cruces entre sistemas abiertos. La propuesta del centro guatemalteco La Galería Rebelde juega con los límites de la porosidad y se despliega libremente con su ambiente.
La galería presenta la obra de Angélica Serech (1982, San Juan Comalapa, Guatemala). "Su práctica encarna de manera muy clara una de las preguntas centrales de esta edición de Radar: cómo los saberes heredados, las materialidades situadas y los lenguajes contemporáneos pueden encontrarse desde un lugar de transformación y no de fijación identitaria", dijo Conti en conversación con Arte al Día.
El textil de la artista aparece como lenguaje en movimiento. Parte del conocimiento maya kaqchikel para trabajar con la materia y con la memoria generacional para así poder abrir un espacio de reconfiguración único. La libertad compositiva es protagonista en su obra junto a la sensibilidad material. La reafirmación del tejido como forma de pensamiento amplía la comprensión del arte contemporáneo en la región.
No se la debe mirar de manera aislada; el trabajo dialoga con otras presencias de Radar. Con los textiles teñidos naturalmente de Diana Eusebio, los materiales entramados de Luciano Giménez, las reflexiones de Alberto Casari y el estudio del tapiz de Carlos Luis "Pajita" García Bes. Es en la conversación de las distintas obras donde Radar encuentra una de sus tensiones más ricas: "mostrar que una misma sensibilidad puede desplegarse a través de lenguajes muy distintos, pero siempre desde una atención al proceso, al contacto, a las formas en que la materia absorbe historia", dijo Conti.
La voz de Angélica Serech dentro de Pinta Lima 2026 es muy significativa para la lectura centroamericana. No se trata de mirarlo como periferia de otros relatos latinoamericanos sino como una producción donde se cruzan el conocimiento estético, material y político. "En Angélica confluyen tradición textil, experimentación formal, memoria comunitaria y la afirmación de una sensibilidad personal que ayuda a entender algunas de las contribuciones más potentes de la región al debate artístico actual", afirmó Conti. Además, su trayectoria, con presencia en bienales y exposiciones internacionales, confirma también la relevancia creciente de esa escena.

