ENTREVISTA A DÚO CON FACUNDO BELÉN Y VIRGINIA MARTÍN

Los fundadores de la galería NN conversan sobre su curaduría, desde la intuición y la periferia: “cuando se termina de articular bien no es tan interesante”.

octubre 09, 2026
Violeta Méndez
Por Violeta Méndez
ENTREVISTA A DÚO CON FACUNDO BELÉN Y VIRGINIA MARTÍN
Créditos de los fotógrafos Braian Beron y Juan Garcia Mecheli

Facundo Belén y Virginia Martín, los artistas visuales, socios y pareja, fundadores de la galería NN, directores de proyectos como Feria Plateada –la primera feria de arte contemporáneo de la provincia de Buenos Aires– y ahora curadores de la sección NEXT en Pinta BAphoto 2026, se describieron como “una N cada uno”. Responden en conjunto, se leen las mentes. De a ratos se frenan en seco y se interrumpen para agregarse letra. Son bien distintos al hablar, no responden lo mismo. Aun así, llegan a las mismas ideas. Hablan del arte como si hubiera más arte en la vida que vida en el arte. Un arte que se cuela en momentos impensados, que se filtra por los huecos. Arte cursi. Arte urgente. Arte-escenario para vivenciar todos un mismo presente. Arte que no puede despegarse del artista, entonces ni del mundo. Que no cumple con expectativas del público, que deja hilos sueltos.

 

La galería NN se fundó en 2016 por la falta de espacios para exhibir en La Plata. ¿Qué sentido le dio a la galería esta idea de necesidad? Diez años después, ¿ese sentido sigue vigente o se transformó en otra cosa?

 

Facundo Belén: La urgencia nos dio 100% la identidad; todo el camino de la galería lo traza esa energía. Los artistas y las exhibiciones que nos gustan tienen algo de urgente en su discurso o en su operación. Algo no tan pensado, reflexionado, respecto a la teoría de las cosas y al estudio académico. Relaciono lo urgente a lo corrido de los centros. Las periferias están asociadas a la urgencia de movimiento, de necesidades, de tejer un discurso que pueda cambiar ciertas cuestiones.

Virginia Martín: Nosotros somos artistas, entonces también nace desde una mirada artística. Desde esa urgencia también pautamos, por ejemplo, que la espacialidad y la obra convivan, no tener exhibiciones que solo muestren partes de la obra, que se pueda integrar con el espacio. Así fue que se trabajó una urgencia experimental.

 

Facu: Asocio la urgencia a lo emocional, y a lo mental –en el sentido de adquirir conocimientos– y adquirir reglas dentro de esos conocimientos. Así fue el desarrollo artístico de la galería y el mío propio como artista. Fue más instintivo que planificado. Cuando empezamos, ni Vir, ni yo, ni ninguno de los artistas que estaban alrededor entendíamos de qué se trataba tener una galería. Hubo estudio de campo profundo, manifiesto, reflexiones, pero desde la urgencia igualmente, porque hay distintas formas de abordar las necesidades. Me parece que NN es un proyecto recontra emocional y no tan pensado como una galería de arte.

 

¿Qué es lo que su mirada artística busca cuando eligen artistas u obras para representar?

 

Facu: Fue cambiando, mi visión del arte contemporáneo es una visión móvil. En el 2016 eran parte del proyecto quienes estaban alrededor, amigos con intenciones similares. Algo que no se modificó desde entonces es la apertura respecto a qué sí y qué no, simplemente con la vara de la intuición y la de formar comunidad. Los que estaban ahí por algo estaban ahí y valorábamos el trabajo de cada quien. En el camino muchos de esos artistas se quedaron en el staff, otros fueron cambiando, los que entraron fortalecieron a los que se quedaron y así se fue formando una línea.

Se armaron exhibiciones a partir de cuestiones no planificadas, porque propuso un amigo, o nos conocimos y tuvimos buena onda y dijimos: "hagamos una muestra". Y al relacionarme con esos artistas y con su obra me enseñaron mil cosas, me conmovieron, entendí un montón y me hice fan.

 

Vir: Es una mutación. Es como la vida misma, llevar adelante una vida en el arte. Uno va creciendo y va cambiando los intereses, los gustos. Todo tiene que ver con las relaciones, con cómo te vas vinculando con el medio, con otros artistas. Pero creo sobre todo que siempre es intuitivo, siempre hay algo que me moviliza y tiene que ver con algo muy propio, algo de esto de que no le podríamos poner una palabra, porque son un montón de palabras.

 

Facu: nos gustan los artistas que tienen coherencia respecto de lo que son y lo que hacen. Ese es el primer rasgo que valoro y que admiro de un artista. La coherencia entre su ser y su hacer.

 

Tanto desde su galería como también desde otras direcciones como la de Feria Plateada, su línea es festejar lo emergente ¿qué es lo que los atrae del arte actual?

 

Vir: A mí me atrae el diálogo con lo que está pasando. Toda aquella manifestación que se ponga en diálogo con situaciones que estamos viviendo hoy tiene para mí un punto muy atractivo. Armar una especie de archivo simbólico de este momento hace que estemos vivenciando un mismo presente.

 

Facu: Me gusta el arte hecho desde el corazón, por ponerme cursi. Desde una pulsión ingobernable que prefiero que no parta desde la cabeza sino desde lugares misteriosos de uno mismo. Que el arte sea para quien lo hace también una experiencia de cambio, pero abierta también a dejar entrar a otras miradas. Me gusta que el arte no sea pretencioso. Que sea simple, verdadero, ingenioso, pero también inclusivo. Me encanta que el arte quiera dialogar en comunidad.

Hace años que se cuestiona la idea de que “todo es arte”, ¿qué opinan de esa expresión? Y si todo es arte, cómo discriminar o tener criterio.

 

Facu: Yo creo que esa expresión es confusa. Por un lado, viene a desafiar el sentido de qué es arte, y eso está bueno. En cada eslabón de los procesos humanos existen momentos artísticos, pueden aparecer en lugares impensados y en momentos inoportunos incluso. La expresión “todo es arte” viene a cambiar, a hacer preguntas, a romper y a rehacer en ese mismo acto. Por el otro, si nos referimos a qué es arte contemporáneo y si el arte contemporáneo puede administrar y abordar el sentido amplio de las cosas de que “todo es arte”, creo que no.

 

Vir: Estar viviendo en arte no es solamente el proceso de materializar una obra, sino es el proceso de vivir, cómo pensás, cómo te relacionás con el afuera y con vos mismo. Ser artista se trata de eso, de establecerte en este planeta como una persona que va con ciertas formas de vivir y de expresarse, que está un toque corrido de la hegemonía que hoy nos plantea el mundo: se rebelan de eso.

 

Facu: ¿Pero estás de acuerdo con que todo es arte o no Virginia?

 

Vir: Todo es arte si está hecho por una persona que vive dentro de este mundo que nombré recién.

 

Facu: ¿Pero fuera de eso nada es arte?

 

Vir: Puede ser que sea arte, pero conlleva otros eslabones que a mi visión no tienen tanto sentido.

Facu: Hay que hacer dos burbujas para encontrar la respuesta a si todo es arte o no.  La primera: dentro del arte contemporáneo quien es artista todo lo que hace es arte. La segunda: no todo es arte, pero el arte existe en pulsiones abundantes en este mundo y fuera de la disciplina del arte contemporáneo.

 

¿Qué momento está pasando el arte contemporáneo bonaerense?

 

Vir: en relación a la calidad de obra, pienso que tiene una calidad muy buena. Ahora, en relación a posibilidades de exhibición, pienso que ahí está más complicada la cuestión. Feria Plateada viene a poner el foco en los proyectos de provincia que están muy alejados y que por ahí no tienen los medios como para trasladarse al centro o donde está sucediendo todo. Es la única posibilidad en el año que estos proyectos tienen para visualizarse. La idea sería que la Provincia de Buenos Aires pueda tener más espacios de exposición y recursos. Estos momentos están difíciles para la cultura en general en Argentina. Los espacios de provincia somos espacios de resistencia.

 

Facu: lo que hay es abundancia de propuestas y de artistas. Son proyectos que se hacen solamente porque se necesitan hacer, sin especulación y sin ningún tipo de aprendizaje académico. Se hacen, se manifiestan. Lo que falta es una ampliación de los circuitos. Son proyectos perdidos en el mar, pero trascendentes. Creo que se puede trazar un paralelo en lo que es la provincia respecto al arte del país, con lo que es el arte del país con respecto al arte del mundo: un pez grande comiéndose a un pez más chiquito.

 

¿Cuáles creen que son los desafíos a la hora de hablar al público de hoy en día? ¿Las propuestas artísticas del momento creen que sacian al público actual? ¿Cómo es ese diálogo?

 

Facu: el arte contemporáneo no cumple con las expectativas del público. Es una tarea imposible. Esa es la única posibilidad para nutrirnos; el arte intentando cumplir expectativas, la gente teniendo expectativas respecto del arte. Esas dos energías chocando y no comulgando producen algo inesperado. Hay una desconexión entre la sala de exhibición y las propuestas de arte contemporáneo y el público en general, una desconexión evidente, algo que es histórico en el arte. Lo más nutritivo del arte contemporáneo es que eso no se termina de articular bien. Cuando se termina de articular bien no es tan interesante.

 

Lo valioso está en eso que queda suelto, lo que no termina de encajar.

 

Facu: Sí.

 

Vir: El arte contemporáneo no indaga sobre la expectativa del espectador. Trata de ir más profundo, de hacerle sentir un gusto, un desprecio, no importa qué, pero de generarle un sentimiento. El espectador no sé si está tan dispuesto a entender que el arte contemporáneo no tenés que entenderlo, sino que tenés que pasarlo por otros canales de tu ser. Entonces, desde ese lugar siempre está desarticulado. No hay un entrenamiento disponible respecto a cómo dialogar con el arte.

Ustedes son socios y pareja ¿Cómo es trabajar en equipo, de a dos, compartiendo tantos proyectos?

 

Vir: No conozco otra forma. Nos fuimos construyendo y alimentando porque nos hace bien y nos gusta. Se trata todo de lo mismo, vivir la experiencia artística también desde algo personal.

 

Facu: Fuimos una pareja de estudiantes, después una pareja de artistas, después fuimos una pareja de padre-madre. Somos muchas parejas. Como pareja de trabajo, somos muy buenos. Somos cada quien una N. Nos complementamos re bien. Vir es supersabia y todo lo sabe antes, pero lo dice tranqui. Yo soy menos sabio y digo un montón de cosas antes de saberlas. Yo soy más de la intuición y la acción y ella de la reflexión. Somos un buen equipo creativo.

 

Vir: Somos unos apasionados del arte, de lo que hacemos y eso se refleja en nuestro día a día. Más allá del trabajo de la galería o de lo curatorial o del trabajo artístico que cada quien pueda llevar adelante, hay algo en lo que nos potenciamos que tiene que ver con que somos dos apasionados.

 

Este año son los curadores de NEXT, la sección de Pinta BAphoto dedicada a propuestas emergentes y a nuevas formas de aproximarse a la fotografía contemporánea. ¿Cómo lo abordaron? ¿Cuáles son las nuevas formas de aproximarse a la fotografía?

 

Facu: La sección habla no solo de los nuevos medios para producir fotografía, pero también de las nuevas formas de mirarla. Es decir, el foco está desde quienes la miran.  

 

Vir: Nos interesaba que sea una sección que aborde un campo amplio del trabajo de la imagen. Diferentes discursos. El cuerpo está muy presente, los recursos naturales, la política, la economía, la poesía. Tiene que ver con un anclaje en el presente, con diferentes voces, miradas y recursos para producir imágenes. No es solo desde nuevos medios, sino desde la diversidad. Los proyectos que presentamos no van ni tanto hacia atrás ni tanto para adelante. La sección nos da un pie para entender el presente.

 

Pinta BAphoto 2026 es del 22 al 25 de octubre en el Pabellón 8 de La Rural, Buenos Aires, Argentina.