EVE SCHILLO Y LA FOTOGRAFÍA MÁS ALLÁ DE LA FOTOGRAFÍA

Eve Schillo es curadora del departamento de fotografía Wallis Annenberg del LACMA (Museo de Arte del Condado de Los Ángeles). En su próxima visita a Buenos Aires, Argentina, para Pinta BAphoto 2026 comparte una mirada orgánica y sistémica de la fotografía, que no necesita permanecer dentro de sus propios límites.

octubre 19, 2026
3 minutos
María Galarza
Por María Galarza
EVE SCHILLO Y LA FOTOGRAFÍA MÁS ALLÁ DE LA FOTOGRAFÍA
Courtesy Eve Schillo

En conversación con Arte al Día, brinda respuestas concisas, honestas y (como admite) marcadas por el humor. Formará parte del conversatorio FORO de Pinta BAphoto, en una conversación sobre su labor curatorial el día sábado 24 de octubre.

 

¿Qué es lo que mantiene vivo tu interés por la fotografía? ¿Qué te dio que ninguna otra disciplina artística podría haberte dado?

 

¡Es una gran pregunta! Quizás la mejor manera de responderla sea volver a las razones por las que elegí enfocarme en la fotografía en primer lugar. Me acerqué a ella por su capacidad de hablar del mundo en términos abstractos. Al menos para mi generación, no es la forma más habitual ni tradicional de acercarse a la fotografía. Para mí, la fotografía tiene mucho en común con la poesía: palabras reconocibles, pero reelaboradas en términos mágicos, que reconocemos en otro nivel, más allá del lenguaje concreto.

 

¿De qué manera trabajar en un museo como LACMA influye en tu forma de pensar la fotografía? ¿Qué te lleva a ponerla en diálogo con otras formas de arte?

 

Trabajar en un museo enciclopédico influye definitivamente en mi manera de pensar la fotografía, en comparación con hacerlo en una institución dedicada exclusivamente a ella o enfocada en el arte contemporáneo. Y, como aspecto positivo, sin duda abre más oportunidades para que la fotografía interactúe con otros medios y atraviese distintas cronologías.

 

Puedo estar pensando en incorporar fotografía modernista y comercial de los años de entreguerras junto a objetos decorativos y comerciales de la misma época y, al día siguiente, considerar una presentación de Daido Moriyama entre las obras de nuestra colección japonesa.

 

Nuestro nuevo edificio para la colección permanente, las David Geffen Galleries (inauguradas en abril de 2026), está concebido a partir de este modelo de intercambio y cruce entre todos los departamentos curatoriales. Por supuesto, seguimos organizando exposiciones dedicadas exclusivamente a la fotografía, pero en LACMA ya no sentimos la necesidad de mantenerla permanentemente aislada. Me encanta que este medio pueda dialogar con otras formas de arte.

 

En una entrevista afirmaste que los fotógrafos se identifican como «artistas que utilizan la fotografía, más que como fotógrafos propiamente dichos». ¿Por qué establecer esa distinción?

 

Definitivamente no soy la primera persona en hacer esa distinción, existe desde hace tiempo. Creo que, durante un período, identificarse como fotógrafo implicaba cierto estereotipo: el de alguien quizás más enfocado en los procesos, la técnica y las habilidades de laboratorio que en la creación de imágenes impulsadas por conceptos. Hoy escuchamos con más frecuencia el término artista que trabaja con imágenes basadas en la lente (lens-based artist). Esta expresión permite que los artistas hagan hincapié en que, aunque su práctica involucre una lente, no necesariamente está sujeta a las reglas de la fotografía.

 

¿Qué esperas de tu visita a Argentina para la edición 2026 de BAphoto? ¿Qué es lo que más te llama la atención de la fotografía en esta parte del mundo?

 

Bueno… ¡todo! Es mi primera visita, aunque desde hace un tiempo vengo observando la fotografía sudamericana. Espero poder sumergirme en la comunidad fotográfica de Buenos Aires con sus artistas, académicos, coleccionistas y tantas instituciones dedicadas a la fotografía.

 

Desde la distancia, la fotografía de esta región parece estar bastante abierta a la experimentación, que es precisamente el terreno en el que me muevo.

 

Señalaste que el humor es un elemento poco reconocido en la fotografía, a pesar de lo mucho que contribuye a que una obra resulte magnética o encantadora. ¿Qué te atrae del humor en la fotografía?

 

Creo que me refería al humor presente en el autorretrato fotográfico. LACMA cuenta con una importante subcolección de autorretratos en los que cierta inexpresividad, casi impasible, contrasta de manera maravillosa con la veracidad inherente a la fotografía. Esa yuxtaposición de dos realidades - la realidad y el absurdo - resulta fascinante en la fotografía porque, hasta hace relativamente poco, hemos creído en la ficción de que todo lo que captura el ojo de la cámara es verdadero.

 

Pero supongo que quizás lo dije por alguna de estas razones: a) reírse frente a una obra de arte es una emoción tan importante como la empatía; b) lo gracioso vende (parafraseando a Mel Brooks); o c) hacer reír a alguien, por cualquier medio, es mi manera de expresar afecto (love-language).

 

¿Qué papel desempeña la intuición en tu trabajo como curadora?

 

¿Esa pregunta la hizo una IA? ¡Es broma! (Véase lo anterior). Es una buena pregunta y, si tuviera una formación académica más tradicional como curadora, probablemente me inclinaría por responder: «Ninguno en absoluto». Pero no es el caso. Me apoyo en mi intuición al seleccionar obras para la colección y al diseñar una exposición. En definitiva, pienso visualmente: primero me interesa la experiencia intuitiva de la obra, antes de escribir sobre ella, analizar su relevancia histórica o determinar en qué categoría encaja si es contemporánea.