“MONITOR YIN YANG”: ARGENTINA LLEGA A LA BIENAL DE VENECIA CON UNA CARTOGRAFÍA ABIERTA
La instalación de Matías Duville, propone un paisaje transitable donde luz y sombra, permanencia y transformación conviven sin resolución.
El Pabellón Argentino, en ocasión de la 61° Bienal de Venecia, vestirá sal y carbón vegetal. Matías Duville (Buenos Aires, 1974) propone un proyecto en el que el dibujo se presenta como experiencia espacial, sonora, performática. Un paisaje transitable.
Monitor Yin Yang es una instalación site-specific curada por Josefina Barcia que parte de la cosmovisión del yin y el yang para imaginar un territorio donde conviven fuerzas opuestas: “luz y sombra, desecho y energía, ruina y promesa, sin horizonte de resolución”, compartió la Bienal de Venecia. La muestra se inscribe en un contexto donde los paisajes no son únicamente espacios físicos, sino también sistemas mediados por tecnologías de observación y registro; de ahí la noción de “monitor” en el título.
Aunque Duville trabaje sobre una idea o boceto, enfatiza en la idea de producir la obra en el lugar. Sobre un manto de sal blanca, traza con carbón molido el dibujo de un paisaje inestable. “Hay mucho trabajo de mano. Hay un trabajo de distintas herramientas para llegar a tener muchos grados de sutilezas y de descontrol, de brutalidad”, explicó el artista.
Duville trabaja con objetos, videos e instalaciones. Sus obras evocan escenas desoladas con atmósferas enrarecidas y atemporales como las que preceden un cataclismo. Monitor Yin Yang presentará aquella característica propia del artista: un escenario que funciona como la visión onírica de un explorador errante, como un paisaje mental.
-
Monitor Yin Yang, 2026. © Matías Duville. Crédito fotografía: Estrella Herrera. Cortesía: Barro Galería
Su trabajo se caracteriza por la experimentación de soportes y materiales. En este caso utilizará la sal —producto de océanos evaporados y procesos geológicos de millones de años, que remite a la permanencia y la acumulación—, y el carbón —resultado de la combustión vegetal, condensa un tiempo ligado a la energía, la transformación y el consumo—. En este diálogo, los materiales hacen visible el cruce entre lo que permanece y lo que se altera.
“Vengo del sur del mundo, de un territorio marcado por la vastedad y la distancia, y esa experiencia de desplazamiento es fundamental en mi trabajo. Mis primeros recuerdos están ligados a viajes por la Patagonia, a paisajes que exceden la escala humana. Esa relación con el territorio sigue operando como un punto de partida en mi obra”, dijo Duville.
La instalación incorpora una composición sonora original desarrollada por Centolla Society —proyecto de Matías Duville junto a su hermano Pablo Duville— en colaboración con Alvise Vidolin y el equipo del Centro di Sonología Computazionale (CSC) de la Universidad de Padua, que dirige. Concebida específicamente para el pabellón, el sistema integra datos ambientales de la ciudad de Venecia en tiempo real —como variaciones en la calidad del aire, partículas en suspensión y condiciones atmosféricas— que se traducen en transformaciones del sonido. De este modo, la instalación incorpora a los elementos ya presentes —agua (sal) y tierra (carbón)— un tercer componente: el aire.
Monitor Yin Yang fue el proyecto ganador del concurso abierto convocado por la Dirección de Asuntos Culturales de la Cancillería, la Secretaría de Cultura de la Nación y la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional (AAICI). Se destacó entre 69 propuestas por su dimensión procesual.
La tensión entre opuestos, la mutación y el tiempo son algunos de los temas que recorren los últimos trabajos de Duville, y que también se podrán apreciar del 9 de mayo hasta el 22 de noviembre en el Pabellón Argentino.

